06 de novembre 2008

¿Cómo atraer talento a la universidad?


El debate sobre la gestión de talento es central en la universidad. Sólo las universidades que atraigan talento y lo retengan podrán aspirar a estar situadas en la élite del conocimiento. El resto no escaparán de la regla que reza: talento atrae talento y mediocridad atrae mediocridad. Pero atraer talento tiene tres principales barreras:
1. La económica: atraer gente de talento cuesta dinero, porque es un valor escaso. La gente de talento aporta un valor añadido muy por encima de la media. La rigidez en la escala de retribuciones y de mecanismos de contratación no ayuda a hacer trajes de retribución a medida.
2. Una cultura corporativa que genera anticuerpos ante la discriminación positiva hacia el talento. Hay universidades dónde no se acepta que algunos son realmente mejores y es importante atraerlos o retenerlos, simplemente tratándoles distinto. El falso talento se descubre muy pronto pero a menudo el verdadero talento busca fuera de la universidad la forma de desplegarse (cómo por ejemplo estableciendo centros de investigación al margen de la universidad). Y eso, descapitaliza dramáticamente la universidad.
3. La falta casi absoluta de movilidad en las universidades españolas en contraposición a la movilidad del talento. No hay sitio para atraer talento porqué aquí no se mueve nadie, no hay circulación profesional entre la empresa y la universidad ni hay movilidad geográfica. La renovación es biológica. Con un índice sobre renovación e internacionalización podríamos hacer un ranking de provincianismo universitario.

¿Qué hacer? Os propongo algunas ideas para compartir:

a. Generalizar la regla que impida contratar antes de 10 años a los doctores salidos de una universidad por esa misma universidad.
b. Reconocer académicamente la movilidad (y no penalizarla cómo hacen los que muy aposentadamente dirigen algunos departamentos).
c. Premiar e incentivar la movilidad profesional universidad – empresa.
d. Penalizar la falta de movilidad en los contratos – programa.
e. Generalizar programas como ICREA en Cataluña orientados a contratar talento y que han sido un gran éxito, sin duda una de las mejores herencias de Andreu Mas Colell.
f. No admitir ningún nuevo proyecto académico o de investigación que sea significativo si la aportación del talento necesario no está contrastada.
g. Incluir la retribución meritocrática en la agenda inmediata de la función pública. No puede ser que sea tan fácil tener dinero para tocho y tan difícil tener dinero para talento.

2 comentaris:

06 de novembre, 2008 19:44
JuanMa ha dit...

Bones Xavier,

Las ideas que has propuesto me parecen algunas muy acertadas. El problema es que todas las ideas posibles requieren una implantación top-down. Con esto quiero decir que algunas, por no decir la mayoría, no se podrán implementar dado que perjudicaría a los propios que tienen que implementarla.
Evidentemente sufrirán una pérdida progresiva de talento, pero mientras en este país se siga promoviendo el café para todos... Por eso mi primera propuesta sería acabar con el café para todos!

12 de novembre, 2008 01:26
Anna ha dit...

Com diu Marina, "no se trata de contratar a un montón de superdotados, sino de hacer que el conjunto funcione inteligentemente". Així que les polítiques discriminatòries (retributives, de reconeixement,...) són necesàries, però no suficients. Què és el que fa que valgui la pena treballar en una universitat i no en una altra? Un ambient de treball motivador? un projecte institucional clar i creïble? La possibilitat d'establir feedback dins l'organització?
Atreure talent, sí. Però sense oblidar que abans d'atreure el que hi ha fora s'ha de conèixer i retenir el que es té a casa.