15 de maig 2009

Los emprendedores, los verdaderos revolucionarios


¿Los emprendedores, son los revolucionarios de nuestro siglo, los que se preguntan cómo cambiar el mundo desde las palancas del conocimiento y de la innovación? Ante ellos, los corporativistas, los que se oponen al cambio disfrazando intereses de palabras. El ejemplo por crear, por el esfuerzo, por el riesgo personal, por construir algo significativo, por huir de la mediocridad para enfrentar los grandes retos, me parece revolucionario. No creo que las líneas conservador o progresista pasen ya por el vector derecha /izquierda, esta dicotomía ya no alcanza.


(La imagen es de Hendrick Avercamp, 1615)

1 comentari:

20 de maig, 2009 20:18
Milton Vela ha dit...

Hola Xavier,

Completamente de acuerdo con la conclusión a la que llegas, ser emprendedor no es cuestión de tendencias polítícas, sino de una iniciativa de crecimiento en la adversidad, a través del conocimiento y la innovación.

Sin embargo, en Perú hay toda una discusión esta semana. Gastón Acurio, el cocinero empresario, sobre hice referencia más de una vez en las clases del IDEC, ha dicho en una reciente entrevista que es un deber moral ser de izquierda en el contexto de un país emprendedor y en desarrollo como el Perú, ya que un empresario debería tener una visión social. Lo curioso es que su propuesta de izquierda contradice las posturas tradicionales de quienes desde su posición nunca hicieron nada por superar la pobreza haciendo empresa, por ejemplo, sino exigiendo que los ricos aporten directamente a los pobres, sin que éstos sepan cómo generar riqueza.

Gastón es el Chef más importante de Latinoamérica, ha sido premiado este año en Madrid Fusion, -tiene un restaurante en el Paseo de la Castellana, en Madrid- y es el empresario que está exportando la riqueza de la comida peruana a todo el mundo, tiene muchísimos restaurantes, y por tipo de comida, pero además ha creado una escuela de Chefs para jóvenes de muy bajos recursos, para que le sigan los pasos, y sean cocineros y empresarios como él.

Amplío lo dicho en mi blog: Café Taipá: www.cafetaipa.comUn abrazo, maestro.