20 d’octubre 2009

Aferrarnos a lo que un día funcionó


¿Porqué las empresas dejan de ser competitivas y un día cierran? ¿Por qué se basan en una lectura errónea del entorno? Quizás. Pero me parece más correcto afirmar que porqué se desequilibra su relación con el entorno. Sus fórmulas de atacar los mercados, de fidelizar y ganar clientes, su modo de desarrollar sus competencias diferenciales, llega un día que aparece como ineficiente y finalmente como ineficaz. ¿Se han estado equivocando muchos años? Probablemente no. Simplemente aplican fórmulas que fueron correctas y generaron una interacción positiva y competitiva en otro entorno. Pero cuando cambia la situación, y a veces lo hace casi imperceptiblemente, incluso con los mismo players, aquellas fórmulas van perdiendo brillo y al final se apagan. El cementerio de empresas está lleno de empresas que tuvieron éxito.

Tendemos a aferrarnos a lo que nos ha dado éxito, pero los éxitos pasados no garantizan las rentas futuras. De ahí que la innovación no sea un capricho, sino la forma más prudente de buscar constantemente una relación competitiva con el entorno.


Pero hay que tener mucha personalidad para resolvernos en el riesgo y ser capaz de repensar desde el entorno actual lo que han sido nuestros éxitos del pasado. Las inercias nos dan un respiro merecido que fácilmente tendemos a confundir con la normalidad. Nos creemos que el esfuerzo acumulado y la experiencia nos dan derecho a la tregua y nos equivocamos. No hay tregua. De ahí la importancia de la movilidad profesional y de nuevo talento. Necesitamos nuevas energías y nuevas miradas sobre los viejos éxitos, escuchar a gente joven o mayor que nos cuestione inteligentemente.


Liderar proyectos, tomar decisiones empresariales, requiere la capacidad de escuchar, la humildad de aprender y la valentía de volver a arriesgarse.

Admiro a las personas que no traducen su experiencia en soberbia si no en palanca para aprender más rápido y enriquecer lo que aprenden. Sospecho que no se trata simplemente de curiosidad si no de estrategia inteligente.


(la imagen es otra arboleda de Rusiñol)

6 comentaris:

20 d’octubre, 2009 20:24
arati ha dit...

¿Estás hablando de empresas o de la vida?

Cuando escribes algo así de bien se multiplican las lecturas posibles. Lo que dices se puede aplicar a muchos aspectos tanto profesionales como personales...

20 d’octubre, 2009 22:32
xmarcet ha dit...

En este caso pensaba en empresas, pero hay muchas cosas del management que se mezclan con la vida personal, en un ámbito y en otro debemos tomar decisiones.....gracias por leer el blog. Xavier

22 d’octubre, 2009 13:54
Anònim ha dit...

Estimado Xavier, me chamo Patricia, sou brasileira e me interesso por seu bloq.
Gostaria de conversar com vc, assunto profissional, e portanto, peço que me mande seus correio eletronico direito.
Atenciosamente

22 d’octubre, 2009 14:29
xmarcet ha dit...

Patricia, mi mail es xavier.marcet@gmail.com
con mucho gusto, a tu disposición

23 d’octubre, 2009 22:34
Anna ha dit...

Leo el post y me pregunto hasta qué punto va a ser válido aquello de "aprender de los errores". Ni siquiera si lo es ya y si es necesario el esfuerzo a documentarlos como tales. Porque lo que se consideró un error en un momento determinado, en otro puede ser oportunidad o la vía para innovar y avanzar.Y sólo la experiencia y el conocimiento de las personas seran capaces de simular, extrapolar y trabajar sobre escenarios tan dinámicos y cambiantes. Gracias por la reflexión.

26 d’octubre, 2009 00:19
Milton Vela ha dit...

Innovar, explorar, investigar el mercado, siempre, aún así seamos líderes y/o no haya quien nos pise los talones. Tener en cuenta que la falta de competencia genera incompetencia.

Como siempre Xavier, un post aleccionador para todos.