06 de desembre 2009

Innovar, emprender, verbos que envejecerán rápidamente


Usamos las palabras constantemente y de tanto usarlas se nos antoja que lo que esconden es más fácil. Mucho me temo que innovar, emprender, serán verbos que envejecerán prematuramente. Nos pasamos el día hablando de emprendeduría y de innovación y parece que de acumular estudios de mil observatorios las cosas vayan a ser más fáciles, pero no lo son. Una cosa es hablar y otra tener éxito innovando o emprendiendo. Hay muchos emprendedores de discurso que nunca han arriesgado nada de su bolsillo. Hay muchos innovadores que solamente han leído libros de innovación. Pero esto no es relevante. Lo importante es fijarnos en los que impulsan la innovación y lo hacen en el core business de sus compañías con una presión sobre el rendimiento de la misma cada vez más seria. Lo importante es fijarnos en los que emprenden y especialmente en aquellos que hacen crecer sus proyectos para aprender de sus experiencias.
Hay dos inputs que me han hecho pensar esta semana en innovación y en emprendimiento.
La primera es el artículo de Henry Chesbrough en la Harvard Business Review sobre cómo la innovación abierta puede ayudar a superar la crisis. Chesbrough dibuja 5 movimientos entre los que destaco la importancia de ser más eficientes en innovación. Y de ampliar el ecosistema de la empresa. De hecho, se nota que detrás de sus propuestas hay la consciencia de que, en unas empresas más que en otras, el concepto de departamento de I+D queda obsoleto. Muchos departamentos de I+D ya solamente producen innovación incremental, son muy caros y son demasiado endogámicos, todos sus fracasos del pasado son anticuerpos que tiñen de duda repensar viejos fracasos. Chesbrough propone ampliar el ecosistema de las empresas a pesar de que no estén creciendo como una de las bases sólidas para definir una salida a la crisis sobre bases más sólidas. El ecosistema de la empresa es cada vez más importante para su competitividad, así el ecosistema de las personas es cada vez más importante para entender sus necesidades y deseos y poder definir proyectos innovadores.
La segunda es el estudio de la Kauffman Foundation sobre los factores de éxito del Enterpreneurship. Es un estudio que busca dar ejemplo a muchos desempleados para que se animen a crear negocios (justo hoy leo en el periódico que 2 de cada 3 parados en España aspira a entrar en el refugio seguro del funcionariado). Los factores clave de éxito a la hora de crear empresas son:
- El haber tenido experiencias profesionales anteriores (58% de los emprendedores encuestados lo consideran extremadamente importante) y el haber tenido fracasos anteriores (resulta de extrema importancia para un 40% de los encuestados).
- La capacidad de gestión es considerada como un elemento fundamental por consenso. Saber gestionar un negocio es distinto que tener una idea tecnológica o tener una idea de negocio.
- Finalmente para muchos la suerte ha sido también un elemento crucial, para el 22% fue extremadamente importante.
- Para el 86% las ayudas regionales o estatales fueron poco o nada importantes para su éxito (no olvidar que estamos en USA).


(la imagen de Pedro Berruguete)

1 comentari:

07 de desembre, 2009 14:14
Miguel ha dit...

Muy acertado en que no es lo mismo predicar que ejecutar. La intoxicación de docentes y consultores con cantos al sol sobre la innovación, con el que se ganan la vida, hace que quines están en la línea de actuar, pierdan el tiempo en no centrarse en el roadmapsu de su core business: Productividad costes. Competitividad crecimiento. Innovación sostenible. Mercados global.Internacionalización