29 de desembre 2009

Nosotros y la competitividad


La competitividad define nuestro posicionamiento en el mundo de los negocios y también en el mundo profesional. Posicionamos nuestras competencias y nuestras ofertas en relación a otros en un espacio de encuentro que expresamos como mercado. Y es evidente que el papel de los demás es relevante, con sus propuestas, con sus iniciativas, condicionan nuestra forma captar la atención y de fidelizar nuestros clientes. Tener competidores potentes nos hace espabilar. Pero la fuente de competitividad primera está en nosotros mismos, como empresa, como profesionales y también como país.


¿Qué podemos hacer nosotros mismos para mantener e incrementar nuestra competitividad?


1. Usar nuestra trayectoria como palanca no como sofá. No pensar que el pasado nos resolverá el futuro.


2. No perder el sentido de la humildad. No me refiero a la falsa modestia ni a negar la propia positividad, me refiero a la forma profesional y empresarial de mirar a los demás. No despreciar a los demás players por pequeños que sean. La arrogancia mata la competitividad de grandes gigantes que ya solamente se escuchan a sí mismos.


3. No perder el sentido del esfuerzo, la pereza es muy poco competitiva.


4. Estar al día, leer constantemente los cambios que afectan a nuestros clientes, como clientes y como personas.


5. No echar la culpa a nadie de nuestros fracasos. Las excusas son placebo para la culpa pero no sirven para mejorar. La queja permanente es la peor actitud para la competitividad.


6. No perder el hábito del riesgo. Innovar como forma de estar en el mercado y en el mundo profesional.


7. Ser lúcidamente conscientes de los contornos de nuestra ignorancia.


8. Aprender a desaprender.


9. Confiar en los equipos, apuntalar nuestros proyectos en la experiencia y las trayectorias compartidas. Construir equipos que saquen lo mejor de nosotros mismos.


10. Pensar. Pensar en grande. Actuar rápido.

Nosotros somos nuestra fuente de competitividad personal y colectiva. El talento no se puede delegar.


(la imagen es de Giuseppe Maria Crespi)

2 comentaris:

31 de desembre, 2009 16:13
rlfox ha dit...

No lo deleguemos,
luego,
seria tarde,
FELIZ AÑO NUEVO.
Rafa

31 de desembre, 2009 19:04
xmarcet ha dit...

Gracias Rafa por compartir ideas y opiniones, Feliz Año