25 d’octubre 2009

De la importancia profesional de saber escribir



Algunos profesionales que acceden a altas responsabilidades dejan de escribir. Ya nunca se sienten en soledad a crear un texto que sirva de palanca para los objetivos corporativos. Para eso están los subalternos que hilvanan textos sobre ideas anunciadas muy esquemáticamente. Trabajar, para ellos, consiste en hablar, en escuchar un poco, en leer síntesis de documentos pero nunca consiste en escribir. Craso error.



Escribir es la mejor forma de conceptualizar, es la forma de expresar ideas, de ingeniar proyectos. Escribir es demostrar capacidad de crear, de expresar la complejidad, de plasmar la jerarquía de prioridad, algunas veces es una forma de compromiso.



Hay una diferencia muy notable entre los profesionales que saben escribir y aquellos que no escriben. Saber escribir no implica necesariamente tener ideas, pero la gente que tiene ideas normalmente las sabe escribir.



Escribir es no apalancarse. Desconfío de esos profesionales que alternan reuniones que preparan otros con sucesivos cafés dónde se suponen que gracias a sus habilidades relaciones lo resuelven todo. Confío más en aquellos profesionales que no pierden el hábito de escribir por muy arriba que estén.



Tener ideas, escribirlas y llevarlas a cabo es la gimnasia del talento.





(The best way to have a good idea is to have lots of ideas decía el gran científico Linus Pauling)
(La imagen, árboles de Rusñol)


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20 d’octubre 2009

Aferrarnos a lo que un día funcionó


¿Porqué las empresas dejan de ser competitivas y un día cierran? ¿Por qué se basan en una lectura errónea del entorno? Quizás. Pero me parece más correcto afirmar que porqué se desequilibra su relación con el entorno. Sus fórmulas de atacar los mercados, de fidelizar y ganar clientes, su modo de desarrollar sus competencias diferenciales, llega un día que aparece como ineficiente y finalmente como ineficaz. ¿Se han estado equivocando muchos años? Probablemente no. Simplemente aplican fórmulas que fueron correctas y generaron una interacción positiva y competitiva en otro entorno. Pero cuando cambia la situación, y a veces lo hace casi imperceptiblemente, incluso con los mismo players, aquellas fórmulas van perdiendo brillo y al final se apagan. El cementerio de empresas está lleno de empresas que tuvieron éxito.

Tendemos a aferrarnos a lo que nos ha dado éxito, pero los éxitos pasados no garantizan las rentas futuras. De ahí que la innovación no sea un capricho, sino la forma más prudente de buscar constantemente una relación competitiva con el entorno.


Pero hay que tener mucha personalidad para resolvernos en el riesgo y ser capaz de repensar desde el entorno actual lo que han sido nuestros éxitos del pasado. Las inercias nos dan un respiro merecido que fácilmente tendemos a confundir con la normalidad. Nos creemos que el esfuerzo acumulado y la experiencia nos dan derecho a la tregua y nos equivocamos. No hay tregua. De ahí la importancia de la movilidad profesional y de nuevo talento. Necesitamos nuevas energías y nuevas miradas sobre los viejos éxitos, escuchar a gente joven o mayor que nos cuestione inteligentemente.


Liderar proyectos, tomar decisiones empresariales, requiere la capacidad de escuchar, la humildad de aprender y la valentía de volver a arriesgarse.

Admiro a las personas que no traducen su experiencia en soberbia si no en palanca para aprender más rápido y enriquecer lo que aprenden. Sospecho que no se trata simplemente de curiosidad si no de estrategia inteligente.


(la imagen es otra arboleda de Rusiñol)


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17 d’octubre 2009

cosas que aprendemos después




1. Aprender a no traspasar los obstáculos en línea recta, un movimiento sinuoso puede ser muy inteligente.



2. Aprender que, si tomamos iniciativas, aunque evitemos las aristas, no siempre caeremos bien a todos….



3. Aprender a no deshacernos como un azucarillo ante las maledicencias, aprender a fortalecernos sin endurecernos.



4. Aprender a introducir pequeñas y grandes eficiencias en nuestra agenda, entender el valor del tiempo, controlar la agenda forma parte de la autoestima.



5. Aprender a encontrar un tempo que se acelere ante las oportunidades, se acompase a las prioridades y entienda las urgencias como una arritmia.



6. Aprender a liderar sin dejar de escuchar, entender el valor de escuchar con empatía.



7. Aprender a respetar a los demás, ser muy rápidos en ponernos en lugar de los demás.



8. Aprender a no tener la queja como trayectoria.



9. Aprender a aprender, emocionarnos con cada nueva solución y emocionarnos cuando superamos un error.



10. Aprender a dar valor al equipo, entendernos mejor en equipo, reconocer el talento compartido.






(otra arboleda de Rusiñol)


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11 d’octubre 2009

A Coll d'Eres pel Sot de la Bota


Torno a aquest racó de muntanya solitari i preciós. Deixo el cotxe sobre Els Cocons i m’endinso pels plecs de la muntanya pels camins de sobre El Sot de la Bota. Deixo al davant, la carena dels Ginebrers que formen el Turó de Coll Prunera, el Morral d’en Bens fins al Pla dels Ginebrons. Pujo pel revolt de la Guineu i arribo fins al camí principal de Coll d’Eres a La Mola en la Carena del Pagès. Recordo el trajecte com un museu vivent d’arbredes espectacular. A destacar: roures impressionants que culminen en el Roure del Palau molt a prop de Coll d’Eres, alzinars de gran densitat, en estat pur, amb moltes alzines que creixen en feixos de troncs de quatre o cinc, avets al Sot de la Bota. En un moment que m’he aturat, hi havia dos silencis: el que ressaltaven els ocells de fons i el que ressaltaven esporàdicament les fulles en caure. Arriba la tardor, malgrat el calor.
Sempre havia anat a Coll d’Eres pel camí que hi arriba des de La Casilla de Peoners de sota La Mata. És un camí que no m’agrada i que normalment he fet pujant i baixant del Montcau. Aquesta nova ruta a Coll d’Eres és espectacular i molt tranquil·la.


(La vista està feta des de La carena del Roure del Palau)


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10 d’octubre 2009

El talento huye de la política


Un país tiene un problema serio cuando la gente preparada no opta a la política, un país tiene un problema muy grave cuando la política ahuyenta el talento. Ni las sociedades ni los mercados son de calidad sin política de calidad. La política es una actividad en la que hay una mayoría decente y una minoría indecente, en una proporción que debe ser similar a otras profesiones. Este deporte de tener políticos a los que atribuir todos los males para dimitir de las responsabilidades personales no lleva ninguna parte. No tomarse la política en serio es una inmadurez, tomarla demasiado en serio puede ser una ingenuidad. Si hacer política es vivir en el escaparate, estar bajo sospecha y cobrar mucho menos de lo que pagaría el mercado profesional en gente capacitada, no parece una opción muy atractiva para los que pueden escoger su camino profesional. Reírnos sistemáticamente de los políticos, denostarlos, es un camino fácil que no lleva a ninguna parte. Italia es el paradigma.
Necesitamos un país de gente que no abdique de sus responsabilidades y que sea muy exigente con los políticos porqué empieza por ser un poquito exigente consigo misma. Necesitamos un país dónde lo normal no son políticos que solo saben hacer política, si no profesionales que, eventualmente, hacen un servicio a la sociedad dedicándose a la cosa pública.
Bien es cierto que los partidos son a menudo maquinarias terribles en los que la obediencia cuenta más que le mérito. También lo es que el ecosistema partidos y medios de comunicación más que una garantía democrática parece a veces una coalición endogámica de intereses adornados de discurso. Pero son muy pocos los que dedican algún tiempo a cambiar los partidos o los medios desde dentro.
Ahora que vivimos en el bochorno, es un buen momento para rechazar esas soluciones fáciles que consisten en críticas muy estridentes que no van a cambiar nada. Si el talento continua huyendo de la política lo pagaremos muy caro. Hay que evitar que el talento que queda en la política se canse y que gente de talento vuelva a la política, precisamente por qué son la garantía de que otra política es posible.

Con política mediocre no hay futuro brillante.


(continuo con las arboledas de Rusiñol)


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08 d’octubre 2009

Arriesgar por cautela


La crisis es un paisaje por el que debemos transitar. Ante ella podemos preocuparnos y coleccionar diagnósticos u ocuparnos, es decir, correr el riesgo de actuar a sabiendas que podemos errar.
Personalmente podemos estar muy preocupados pero empresarialmente debemos estar muy ocupados. Por un lado, no podemos precipitarnos, pero por otro, debemos huir de la parálisis por análisis.
Es momento de analizar rápido, de aprender muy deprisa y de asumir el riesgo de actuar. Hay momentos en que asumir riesgos es actuar con cautela. Necesitamos líderes que arriesguen por cautela, o ¿es que la innovación es una opción?
(el fragmento es de Santiago Rusiñol)


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04 d’octubre 2009

De Les Pinasses a la Carena dels Clapers


M’he confós a l’agafar el camí per pujar al Turó de Coll Prunera i he fet una volta extraordinària i desconeguda per a mi. He baixat per un camí que surt de l’aparcament que hi ha just abans del Monument als assassinats de 1936 i que m’ha portat a la Riera de sota la carretera per un camí preciós, una mena de túnel fet d’alzines que donava una sensació de frondositat intensa, amb poca llum i molt silenci. La sensació al bosc era ja de tardor, un dia fantàstic amb calor però amb el bosc humit i amatent. He pujat entre el Turó de Coll Prunera i el Turó de les Rovires, pel Torrent de Les Planes, però m’he desviat fins a sobre Can Bofí, d’allà en direcció a les Pinasses m’he enfilat per un bosc net que de vegades adoptava la forma de laberint d’alzines. Un bosc, on tècnicament hi havia d’haver força bolets, però jo dec ser l’únic que no n’he trobat. Pujant hi ha unes vistes superbes sobre Can Pèlags i, cap a l’altre cantó, una mirada preciosa al Turó de Coll Prunera, Castellsapera i Montserrat al fons. El camí puja fort però és preciós i porta al camí que va del Morral d’en Bens fins a Les Pinasses. Just abans de Les Pinasses surt el camí que porta cap a Coll d’Eres, un camí civilitzat i molt solitari. A l’alçada de la Carena dels Clapers he tornat cap a la carretera on havia deixat el cotxe. Han estat dues hores i mitja de camí tranquil en la majoria de trams. Aquesta part de la muntanya és ideal per a diumenges de grans aglomeracions, hi ha molt poca gent. M’he perdut dues o tres vegades. Provar camins és la manera de conèixer la muntanya, de sorprendre’t per una balconada insospitada, per un racó d’alzines que defineixen un salonet natural, per una carbonera desconeguda o per un arbre de diversos troncs. Sant Llorenç és això, descobrir-te sol, reconfortat pel diàleg amable que sempre ofereix la muntanya en forma de detalls, de paisatges, de silencis. És un diàleg de retorns, de descobrir records, d’endevinar els records del pare i de l’avi passejant per aquests mateixos camins en una mena de fidelitat estranya cap aquestes pedres i aquestes composicions d’alzines i de pi. Tanmateix, no aprenem a caminar a la muntanya, però si que és on aprenem a caminar sols buscant en els camins el mateix plaer, el mateix respecte amb que ho han fet, des de sempre, la gent del Vallès. Ens podem explicar d’altres maneres, però en aquest escenari de Sant Llorenç trobem una bona forma d’explicar-nos.
Us recomano molt el llibre que ha publicat Manel Cajide "El Massís de Sant Llorenç del Munt. 12 itineraris pels camins perduts". Una extraordinària guia per algú que ha caminat i escalat molt per Sant Llorenç. Un regal.


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03 d’octubre 2009

Empresas con relato y empresas con alma


He tenido la oportunidad de visitar recientemente la Mondragón Corporación Cooperativa, para mí, es un ejemplo de empresa con relato. Su historia siempre empieza con la referencia al Padre José María Arizmendiarreta y su fundación del grupo empresarial en el año 1956. Una historia distinta, un relato potente que explica un conglomerado de empresas que se funde con un valle y con un país. Es un relato de éxito y un relato de responsabilidad social de éxito, ambas cosas a la vez. Al entrevistarme con diversos de sus directivos me di cuenta de que además de relato era un corporación con alma. Todos los interlocutores me señalaron lo complicado que resultan el entramado de relaciones entre las empresas que están vinculadas al grupo cooperativo, pero por su forma de explicarse, percibí en todos ellos una lógica compartida y una cierta transcendencia que sin querer excederme me definí a mi mismo como su alma.

Tener alma no quiere decir no tener conflictos pero provee de una identidad y un compromiso diferencial porqué el alma no se improvisa.


(la imagen es un fragmento de S. Rusiñol)


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01 d’octubre 2009

Talent first: no es lo mismo quién haga las cosas


Una buena idea en manos de una persona u otra puede acabar en innovación o en un proceso infinito de marear la perdiz. Una innovación puede tener éxito o fracasar, entre otros factores, si tiene el equipo capaz de desarrollarla. Una inversión millonaria puede tener sentido si tiene el liderazgo que corresponde a su inversión, una inversión discreta puede ser muy rentable si se escoge bien quién la va a conducir. No es lo mismo. Y sin embargo nos cuesta mucho centrar el debate en talento. Nos incomoda romper inercias curriculares y nos cuesta gestionar las expectativas de los aspirantes. A veces talento supone alterar la jerarquía de las trayectorias, a veces supone apostar radicalmente por la experiencia, o por la creatividad. Normalmente talento es un equilibrio de competencias que se ajusta a nuestros proyectos y que se fundamente en resultados pasados y expectativa de resultados futuros. Talento no es esgrimir exclusivamente buenas notas, es el mix de aptitud, compromiso y resultados.
La gestión del talento consiste en no dejar la pregunta “¿quién lo hará?”, para el final, sino para el principio, y buscar las respuestas en perfiles antes que en apellidos y entornos abiertos más que en círculos endogámicos. Es un gestión de detalle, emocional, artesanal, pero es una clave de éxito rotunda.
Preguntarse quién va a hacerlo no es perder el tiempo, es centrarnos en una parte fundamental de la solución.
(la imatge és de Meifren)


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