21 de febrer 2010

Innovación y humildad


Acabo de leer el reportaje que el dominical de La Vanguardia dedica este fin de semana a Ferran Adrià: me ha impresionado su humildad. En USA, el caso extremo de innovación es El Bulli. Escucho a hablar de El Bulli a Henry Chesbrough, a Ken Morse y una consultora tan top en innovación como Doblin pone a El Bulli como el paradigma de la innovación radical en su página web. Todos destacan la unión de una creatividad extraordinaria con un modelo de negocio innovador que convierte a un restaurant en un gran departamento de I+D+i. Muchos deberían leer las palabras de Adrià en este reportaje: ” Si hay algo que odio en esta vida es esa actitud de algunas personas que, porque se dedican a una disciplina creativa, se creen más importantes como seres humanos que otros que trabajan en algo más básico. Odio a los que van de genios y he llegado a ser maleducado alguna vez hasta dejar a alguien con la palabra en la boca cuando he visto esta actitud”. Necesitamos muchos ejemplos como Adrià, de los otros nos sobran.


(la imagen es de Boticelli de La Historia de Nastagio degli Inocenti)

3 comentaris:

22 de febrer, 2010 12:08
Dioni F. Nespral ha dit...

Totalmente de acuerdo. pero eso son valores, transparencia, horizontalidad, humildad, empatia....

Creo que con valores así, todo sería mucho más sencillo.

Grácies.

23 de febrer, 2010 23:15
rlfox ha dit...

Sr. Adrià, caigo rendido ante Vd.
Un abrazo y muchos éxitos.

Salu2

25 de febrer, 2010 09:10
Milton Vela ha dit...

Para tener muy en claro lo que dice Ferran Adrià, y no perder nunca el foco cuando "descubramos la pólvora", si en algún momento llegamos a hacerlo.

Aprender para compartir, brillar para proyectar y no ensombrecer al otro, puede sonar tan utópico pero siempre, siempre, termina siendo el mejor negocio.

Un abrazo, Xavier, desde el otro lado del Atlántico...