29 d’abril 2010

otro modo de construir las trayectorias personales y profesionales


¿Cuál sería nuestro actual Trívium y Quadrivium? Sin duda muchas de las artes liberales del Medioevo continúan siendo esenciales (gramática, retórica, dialéctica, aritmética, astronomía, geografía, música). Pero me he propuesto revisitar cuales serían las competencias que deberíamos procurar proveyera la escuela a las nuevas generaciones. La lista que me ha salido es la siguiente:


1.Tener criterio para moverse en grandes contingentes de información y sobre un escenario de comunicación (análisis, síntesis).


2.Capacidad de pensar, de construir soluciones a retos y problemas (lógica, matemática).


3.Leer, escribir y capacidad de expresión multimedia.


4.Capacidad de cambio para moverse en escenarios de innovación continua.


5.Capacidad de aprender y desaprender.


6.Gestionar la experiencia de movilidad en la globalidad.


7.Resilencia.


8.Valores vinculados a la alteridad y la sostenibilidad.


Es fundamental repensar nuestro sistema educativo para que las personas puedan reinventar su vida más de una vez. Se trata de construir las trayectorias vitales y profesionales de otro modo. No nos formamos para la estabilidad, nos formamos para el cambio. Y si nos formamos para cambiar, necesitamos un sistema educativo que nos prepare para aprender y también para desaprender. No puede ser que continuemos formando a gente que tenga la misma incapacidad de cambiar profesionalmente que sus padres.


Para todo ello, hay que tomarnos en serio la educación. Los retos de la educación son cruciales y no se arreglan solamente con dinero ni exclusivamente desde los gobiernos. Los gobiernos siempre pueden empeorarlo, pero la solución real no está solamente en sus manos. Es un reto colectivo que requiere más implicación social, más apoyo y reconocimiento a la labor de los maestros y también menos corporativismo, más capacidad de innovar por parte de éstos.


Debo estas reflexiones a la amable invitación del Centre d’Estudis Jordi Pujol que ha organizado una jornada muy interesante sobre el futuro del sistema educativo en el marco de su proyecto Edu21.


(la imagen es otra vez del gran Vittore Carpaccio).

7 comentaris:

03 de maig, 2010 09:27
Paulino ha dit...

Kaixo Xavier,

sigo tu blog desde hace más de un año. Lo hago con asiduidad y compartiéndolo con algunos compañeros de trabajo. Estamos iniciando la redacción de un nuevo proyecto educativo para nuestro centro, tus reflexiones nos serán útiles una vez más.

Eskerrik asko, gracias!

03 de maig, 2010 10:19
xmarcet ha dit...

Paulino, gracias por seguir el blog, espero que os sea de utilidad y que aprendamos todos compartiendo ideas, experiencias, Xavier

04 de maig, 2010 16:09
Ignasi ha dit...

Hola Xavier, hola a tod@s,
Creo que el listado es bueno, pero no son exactamente competencias todos los casos que nombras... Algunas ya se trabajan (o al menos están en el listado de competencias básicas del documento del Consell Superior d'Avaluació del Sistema Educatiu del Departament d'Ensenyament (podéis encontrarlo en http://www20.gencat.cat/docs/Educacio/Documents/ARXIUS/doc_25861756_1.pdf)). pero el documento es de 2003, y es bien cierto que mucho ha cambiado todo... Aún así, y cómo bien dices, no depende solamente del profesorado de primaria/secundaria, sino de la sociedad en general, pero el mayor problema que tenemos es que algunas competencias deberán ser transmitidas por gente que no las tiene, de manera que será imposible...: difícil reto! Un ejemplo es la incorporación de las TIC en la educación: ¿quién enseñará a nativos digitales la importancia de las TIC y cambiará su manera de dar la docencia? ¿profesores/sociedad que no lo son/es?
Enhorabuena por el blog, Xavier!
Y mucha suerte con la redacción del nuevo proyecto educativo, Paulino!

06 de maig, 2010 09:03
Eulàlia ha dit...

Resilencia o Resiliencia?
Us recomano anar a veure l'exposició, sobre aquest concepte, d'en Joan Fontcuberta a la galeria Mayoral de Barcelona.

http://www.galeriamayoral.com/index.php?option=com_content&view=article&id=186%3Aresiliencia&catid=35%3Aexposiciones&Itemid=70&lang=ca

06 de maig, 2010 09:18
xmarcet ha dit...

Tens raó Eulàlia, és resiliencia, ho escrivia malament, gràcies pel comentari i per llegir el blog

11 de maig, 2010 01:48
Mónica G. ha dit...

Si tuviera que definir la profesión de maestro sólo se me ocurre la comparación de los vasos comunicantes: el profesor es uno que cada día en el aula se vacía y se llena a la vez.

Dejé de enseñar porque consideré que yo entonces tenía (y tengo) mucho más por aprender que por enseñar. Sé con certeza que volveré algún día a una profesión absolutamente estimulante.

De mi breve experiencia en la enseñanza aprendí paradójicamente muchas cosas. Me ví obligada a reflexionar sobre actitudes propias partiendo de las ajenas, como el que necesita mirarse en un espejo para ser consciente de repente de sus actos.

Me encontré frente a una generación de jóvenes con el acceso a la cultura y a la educación que sus padres soñaban a su edad. Jóvenes que viajan, a veces sin pasaporte, ni cambio de divisas, con cotidianidad. Con tanta información como desean, sin límites.

La guerra, el hambre o la falta de libertad son malas noticias del telediario, que se pueden por fortuna aparcar. No, no forman parte de nuestra realidad.

Sin embargo, todas estas circunstancias privilegiadas ¿nos han hecho una generación más valiente? Si contamos con mejores armas ¿a qué tenemos miedo?

Centrándome en la labor del maestro (aunque dentro de la burbuja de sobreprotección en la que hemos crecido no podemos excluir padres y sociedad formando un todo con la escuela) ¿están hoy permitidos los “noes” en el aula? ¿Es políticamente correcto decir que si hay éxitos es porque también hay fracasos? Dentro del curriculum escolar ¿está incluida la frustración como asignatura a superar?

Si la respuesta es no entonces la escuela no contribuye a que desarrollemos las capacidades que tu enumeras, de resiliencia, de adaptación al cambio, de superación de los fracasos, bien al contrario ¿no estamos alimentando miedos e inseguridades?

Echo en falta en tu lista la pasión y la ilusión que nos impulsa, a mi entender, a superar los obstáculos y a aumentar nuestra capacidad de trabajo y esfuerzo.

¿Se pueden transmitir valores que no se poseen? ¿Cómo transmitir pasión si has perdido la pasión por enseñar? ¿Cómo mantener la pasión por enseñar si has perdido el respeto y la “reputación” social?

Gracias por ayudarme a reflexionar en voz alta…

11 de maig, 2010 07:13
xmarcet ha dit...

Muchas gracias Mónica por tus reflexiones, que son varias y profundas, creo que tienes razón en lo de la pasíón y la ilusión, sin duda son un motor esencial de nuestra vida. Gracias por seguir el blog. Xavier