03 de juny 2010

A contracorriente: razones para el optimismo


Recortes por todas partes, subidas de impuestos, altos índices de paro, empresas que cierran, volatilidad en las políticas económicas y en los mercados…., es fácil numerar las razones para el pesimismo y hacer un cuadro tenebroso, pero tiene poca gracia. Nuestros males son evidentes, nuestras carencias llenarían muchas matrices DAFO. Sin duda.

Os propongo un ejercicio contracorriente: intentemos esbozar razones para el optimismo, extraigamos fuerzas que se orienten al futuro, aprendamos lecciones:

1. Hay gente que se deja la piel en salvar sus empresas, que probablemente no serán comprendidos, pero que derrochan esfuerzo, lucidez, imaginación y compromiso. Si pensaran solamente en clave personal la empresa ya habría cerrado.

2. Es cierto que algunos que no tienen trabajo lo harían gustosos, pero hay gente esforzada que vuelve cada día a casa tarde, cansado de vibrar haciendo nacer y empujando proyectos. Algunas veces antes de marchar a casa abren una página digital de periódico y leen las noticias. Se van a casa sin saber cuál es el mundo real : si el de las palabras o el de los proyectos.

3. Hay jóvenes con esperanza que son nuestra esperanza. No desconfío de los jóvenes (los hay perdidos y que pierden, pero hay muchos otros que en los que confiar, de ellos es una parte de nuestro futuro).

4. Hay empresas locales que tienen en la gestión de la globalidad uno de sus principales activos. Saben leer y actuar en formato global, han trascendido aquella fase de internacionalización que consistía en exportar. Saben abordar retos globales. Son pocas, pero existen.

5. La innovación poco a poco se abre camino. Nos falta mucho pero hay más consciencia de que lo de la innovación va en serio y afecta al core business. La innovación es riesgo y algunos ahora arriesgan más.

6. Hay investigadores comprometidos en trascender las publicaciones, los hay, son gente brillante y comprometida, un ejemplo de calidad de conocimiento que se valoriza. Necesitamos muchos más, pero hay una base científica muy apreciable.

7. Todavía tenemos una sanidad que es una referencia mundial (aunque probablemente debamos asegurar su sostenibilidad con el copago). A parte de mantener un estado de bienestar debemos aprender a hacer una gran plataforma de iniciativas empresariales globales basadas en nuestro modelo sanitario.

8. Todavía tenemos unos entornos de seguridad aceptable, tirando a notable, más allá del infortunio personal:
a. Necesitamos apuntalar la seguridad jurídica y evitar una mayor degradación de la justicia. Los países sin seguridad jurídica repelen la inversión.
b. Necesitamos mantener unos altos índices de seguridad física. Los entornos violentos ahuyentan el talento y los negocios serios.

9. Tenemos un entorno social que amortigua la crisis en gran parte gracias a las familias y esta solidaridad en la intimidad es dura pero es un gran valor social. Los inmigrantes sin arraigo viven más desamparados y deben ser nuestra preocupación.

10. (ayudadme por favor, añadid vuestras razones !!!!!!!!!!!!!).

Todas estas son razones anotadas, vividas la última semana, escritas después de encuentros con gente seria, comprometida, a veces preocupada, pero inequívocamente orientada a futuro.


Adelante.
(la cara preciosa es de Antonello da Messina)

7 comentaris:

03 de juny, 2010 20:34
JoseLopezPonce ha dit...

Xavier,

Es cierto que encontramos con personas, iniciativas o proyectos que nos ayuda a mirar el presente y el futuro con optimismo a pesar de lo que está cayendo. Aún más, me permito afirmar que el optimismo de unos pocos es uno de los motores principales que ha permitido, a lo largo de la historia de la humanidad, superar las adversidades o épocas oscuras, siniestras o trágicas. Obviamente, de las prácticas y ejemplos de los optimistas pueden surgir las claves para superar la crisis.

Pero una actitud optimista también requiere un ejercicio de pesimismo que nos permita identificar, enumerar, analizar y corregir todos aquellos aspectos del sistema que nos han conducido a la crisis. No olvidemos que los que han hundido el “sistema” en su momento fueron unos grandes optimistas muy innovadores :-)
Un cordial saludo

03 de juny, 2010 20:57
xmarcet ha dit...

Tienes toda la razón, seguramente se trata de no confundir optimismo con ingenuidad, pero es que m a canso de DAFO's que siempre tienen muchas cosas negativas que positivas, me empeño en equilibrarlos

Xavier

04 de juny, 2010 11:36
IiX ha dit...

De la situació actual també en podem extreure una altra cosa positiva: esperem que comenci ara una època de valoració de l'esforç, que es valori la capacitat de treball més enllà del diner fàcil, de nou ric i de "sóc millor perquè tinc més".
Personalment, i per motius obvis per la meva feina, també confio en que es comenci a creure en potenciar la transferència de tecnologia, que el coneixement d'excel3lència el puguem transformar en competitivitat empresarial. Aquí els centres tecnològics tenim un paper clau.
També veig que en aquesta etapa turbulenta, valorarem com cal l'estalvi, i la solidaritat, i aquells calors que crèiem perduts enfront dels "llestos" que esmentava abans...
Ignasi

04 de juny, 2010 16:42
Xavier Guilera ha dit...

Companys, hem d'aprofitar aquesta fase de crisi per a posar les bases del futur. És ara que hi ha la possibilitat de plantejar nous canvis. En multitud d'àmbits: la reforma laboral ens ha de donar més flexibilitat, noves i millors lleis han de regular el sector financer, les retallades en moltes empreses i institucions han de servir per a centrar-nos en el més necessari, la reorganització de l'administració ha d'augmentar-ne l'eficàcia, la destrucció de llocs de treball ha de portar a una major formació i qualificació dels treballadors, les dificultats econòmiques de molta gent han de despertar la solidaritat... també els valors canvien; esforç vs. ostentació, relacions humanes vs. consumisme, sostenibilitat vs. curtplacisme ... com bé diu LIX al seu comentari. Segurament hem de fer una purga com a societat, vulguem o no. Ja sé que molta gent ho està passant molt malament. Que no és just insinuar que aquesta crisi sigui necessària. Que sona molt tòpic dir que d'aquest pou en podem sortir i en sortirem. No vull dir exactament això, sinó que a causa de la crisi sorgeix l'oportunitat de repensar-nos. Potser més que una necessitat és un imperatiu. Estem en una cruïlla de la història. És a les èpoques de transició quan hi ha els canvis. Fem-los bé! Ep, i vigilem que no es facin malament.

05 de juny, 2010 00:42
blamop ha dit...

Estic d'acord amb LIX : aquesta època farà repensar els models d'èxit individuals i col.lectius i farà entendre molta gent que el que s'aconsegueix amb esforç i tenacitat té molt més valor en un entorn tan complicat com el actual. La cultura de l'esforç i el sacrifici que trobem a faltar en molt gent jove que s'incorpora al mon del treball amb tots els drets però sense cap aparent obligació , amb totes les expectatives però sense generar-ne al seu voltant perquè això exigiria compromís en l'assoliment d'aquestes .

06 de juny, 2010 18:17
Antoni Ferret i Soler ha dit...

Un altre cosa positiva ha de tenir aquesta crisi : La d'aprendre a no malbaratar el diner públic. Ja no hi hauran col.locacions de "primeres pedres" que ens costen més d'un milió d'euros, campanyes electorals amb totes les busties omplertes de propaganda que ningú no llegeix, etc.

14 de juny, 2010 21:37
Anna ha dit...

No sé aportar más a la recopilación que has realizado. Pero si miro en mi entorno más próximo, en la esfera personal y familiar, esta situación nos servirá para transmitir a nuestros hijos el valor del esfuerzo, del ahorro, del coraje, de la contención. Estamos, o al menos así lo intento vivir, ante una ocasión única para reordenar la escala de valores que teníamos tan desbaratada, para intentar prescindir de un entorno que nos empujaba a una carrera loca donde lo que no tenía precio no tenía valor, donde exigimos más que nos esforzamos. Y donde también olvidamos la necesidad de volver la vista hacia los más débiles. Gracias por el post.