23 de juny 2010

Jay Rao, o cómo convertir preguntas en retos de innovación y emprendimiento




Jay Rao es un profesor del prestigioso Babson College de Boston. Escucharle es estimulante. Hace pensar y conoce bien el mundo. Une finura intelectual a una gran capacidad de comunicación y está lejos de esa altivez que a veces transmite la élite académica bostoniana.



Habla del reto de crecimiento orgánico en las empresas como el reto en mayúsculas, mucho más desafiante que la compra de empresas como modelo de crecimiento. Y nos hace preguntas, y nos hace hacer preguntas, que para nosotros son inquietantes.



Os reproduzco algunas preguntas que me hago mientras el habla (por descontado el no tiene responsabilidad alguna sobre mis preguntas).



1. Rao sugiere que el problema de Europa no es que mueran grandes empresas si no que no nacen nuevas empresas o que las pyme tienen más dificultades de crecer que USA. Rao cuestiona si tiene sentido mantener vivas, a base de ayudas públicas, las empresas zombies, que no son competitivas pero que reciben ayudas reiteradas para evitar su cierre. Y, yo me lo pregunto con él? ¿No habríamos sabido crear nada realmente potente con todas las ayudas que acumulan algunas grandes empresas que desde hace décadas nos tienen en vilo sobre su continuidad? Nos pone un ejemplo fácil de entender: Boston y la 128 Route fueron bastión de una industria de computers que periclitó estrepitosamente pero que gracias a su defunción forzaron el nacimiento del potente clúster de ciencias de la vida que hoy es una referencia mundial. Son decisiones difíciles y lo fácil es criticar a los políticos.



2. Rao insiste en que no funciona la política de intentar fabricar emprendedores en base a pequeñas ayudas y muchas infraestructuras. Completamente de acuerdo: las políticas públicas que intentan desarrollar ecosistemas de cortar y pegar son un fracaso estrepitoso. ¿tiene mucho sentido mantener políticas públicas de emprendimiento que solamente dan como resultado la autoocupación? ¿no es hora ya de pasar página y de admitir que las start up de Silicon Valley solamente nacerán en Silicon Valley y que hay que pensar más que cortar y pegar y desarrollar alternativas. No crearemos emprendedores como churros en base a pequeñas ayudas y business plan enlatados, al menos emprendedores que tengan impacto económico significativo.



3. El reto de hacer nacer nuevas empresas tiene mucho que ver con las empresas que ya existen y especialmente con la gente que las ha hecho nacer. Las empresas no nacen en base a las subvenciones si no en base a gente dispuesta arriesgar apasionadamente. Si es un problema de gente, de talento, ¿por qué insistimos en las políticas que quieren crear empresas construyendo edificios para albergar empresitas y los acompañan de gente con muy buena voluntad pero sin ninguna experiencia empresarial significativa? El perfil de emprendedor eficiente que nos traslada Rao es interesante: treinta y pico de años, con familia, con anterior experiencia empresarial, con mayores estudios que sus padres, gente con ganas de progresar……y dispuesta a fracasar, pero no a dejar de aprender. Otra vez: fail fast, fail cheap, learn quick.



4. Enormemente lúcidas las reflexiones de Rao sobre la innovación en las grandes empresas y como gente muy preparada no ha sido capaz históricamente de tomar las decisiones correctas para hacer sobrevivir sus corporaciones como demuestra la altísima mortalidad de las Fortune 500 de las últimas décadas. ¿las grandes empresas pueden reinventarse desde dentro? ¿una solución a sus dificultades para romper las ortodoxias que romperán pequeños competidores llamados a sustituirlos en sus mercados podría estar en el Corporate Venturing? Gente que vuelva empezar en la órbita de la gran empresa, pero pensando en nuevos clientes, en nuevos modelos de negocio, gente que es empresa pero que no desarrolla sus proyectos desde las inercias positivas y negativas de la gran empresa?



Jay Rao. Hace pensar. Le estamos agradecidos.
(La imagen es un detalle de Baldasare Estense)