10 de juny 2010

No confundir innovación con tener ideas



Innovación no es tener ideas. La mayoría de brainstorming no sirven para nada si no responden a retos claros. Tener ideas es fundamental pero no es determinante, lo realmente decisivo es llevarlas a cabo. Tener ideas es excitante, pero una cosa es la excitación y otra los resultados. La innovación son resultados y se obtienen de la suma de una dosis creatividad y muchas dosis de disciplina (liderazgo, organización, esfuerzo, modelo de negocio, tecnología, marketing). La innovación solamente se nutre de ideas que se hacen realidad. No existen las innovaciones non – natas, son inventos y no hay modelos de negocio sostenibles sobre inventos.

Algunas notas al respecto de tener ideas e innovación:

1. Las organizaciones que no dejan espacio a nuevas ideas son como horticultores que enlosan poco a poco sus huertos.

2. Tener ideas es condición necesaria pero no suficiente para la innovación.

3. La gente de talento tiene la habilidad de hacer tangibles sus ideas.

4. Los que se enamoran permanente de sus ideas y nunca las llevan a cabo construyen un potente relato de incomprensión para esconder su incapacidad práctica. Tener ideas es algo más colorear los tópicos. Tener ideas es algo más que hablar.

5. Si uno cree apasionadamente en sus ideas pero considera que en la organización dónde está son semilla en tierra estéril, debe cambiar de organización o arriesgar en su propio proyecto. Todo menos quejarse.

6. Las ideas requieren desarrollo, interacción con la realidad, capacidad de adaptación, contraste, esfuerzo para germinar proyectos realmente potentes. Hay que esculpir las ideas más que arrojarlas.

7. Una idea puede dar lugar a más de un proyecto, y de éstos unos pueden fracasar y otros triunfar.

8. Llevar a cabo las ideas requiere liderazgo y capacidad de construir equipos.

9. Algunas buenas ideas se tuercen o envejecen rápido. Servían para proyectos deslumbrantes en oportunidades caducadas, lástima, los negocios se hacen sobre oportunidades futuras. Hay que leer las ideas en contextos cambiantes.

10. Las organizaciones innovadoras saben combinar creatividad y orientación a resultados. Su creatividad puede generar fracasos siempre y cuando sus éxitos, por esporádicos que sean, sean de tal potencia que paguen los fracasos y permitan beneficios significativos.

11. Tener una idea cada día está bien. Llevar cada mes una idea a la práctica está mejor. Lo diferencial no es tener ideas, es hacerlas posibles, probablemente con mucha humildad.

12. Cuando alguien lleva a la práctica una idea que también se nos había ocurrido a nosotros, es momento de callar y aprender algo sobre nosotros mismos.


Si alguien quiere encontrar inspiración en cómo llevar sus ideas a la práctica, puede leer el libro de Scott Belsky “Making ideas Happen” (Ed. Portfolio, 2010).



(Esta colección de ojos que casi no miran, son de Neroccio de’Landi)

1 comentari:

30 de juny, 2010 03:50
Milton Vela ha dit...

"Todo menos quejarse". Lección aprendida, Xavier. Quejarse paraliza y retrasa el cambio que está en nuestras manos.

Abrazo.

Milton VV