05 de setembre 2010

La prepotencia nubla cualquier estrategia




¿Porqué fracasan empresas líderes, con talento y que toman decisiones correctas? El cementerio de empresas está lleno de empresas que lo hacían bien, o que creían que hacían lo correcto. Es evidente que hay empresas que mueren de indolencia, de desgana o de tontería, pero hay otras en las que no falta esfuerzo ni estrategia. Tienen gente de talento, tienen a su servicio los mejores expertos, tienen experiencia ¿porqué fracasan o retroceden?


Simplemente toman decisiones correctas en su lógica, en la lógica que les encumbró en el pasado, pero no perciben lo emergente de nuevas lógicas que les parecen poco rentables y la mayoría de veces poco solventes. Fracasan porqué saben demasiado de su sector, o mejor dicho, de lo que ha sido su sector en el pasado. ¿Porqué IBM perdió estrepitosamente el liderazgo del sector informático? ¿Por qué GAP perdió el liderazgo a favor de Inditex? ¿Por qué Yahoo se dejó sorprender por Google? ¿Es que las empresas consolidadas y laureadas por los mercados se volvieron estúpidas? Seguramente algo hay de mal de altura, el éxito ensordece, pero lo principal es el cambio de lógicas de los mercados que no se perciben desde inercias fundamentadas en éxitos pasados. Por eso, humildad e innovación tienen tanto que ver. Humildad para entender que las nuevas lógicas de negocio derrumban gigantes, a no ser que estos dejen trabajar gente con la humildad de quién no lo sabe todo y que arriesga como si no hubiera triunfado nunca. La prepotencia nubla cualquier estrategia.
(la imagen es de Simone Martini)

5 comentaris:

06 de setembre, 2010 04:59
Emprendedor ha dit...

Yo creo que no es la prepotencia, sino esa actitud de "Siempre lo hemos hecho así y nos ha ido muy bien". En los tiempos que corren y a la velocidad que cambian las cosas, ese es el epitafio más empleado en muchas empresas...

06 de setembre, 2010 07:44
Ramon O. ha dit...

No només l'estratègia en surt mal parada. La prepotència exercida per molts directius és el millor antídot per a la participació, el compromís i la implicació dels seus subordinats.

06 de setembre, 2010 17:11
Xavier Guilera ha dit...

A veces hay que mirar más afuera y menos adentro. Fuera está el mercado, dentro está lo que se ha hecho bién (y también mal). El marco de la ventana nos muestra el futuro, el marco del diploma nos explica el pasado. Esto no quiere decir que dentro de las organizaciones no haya ideas. Quiere decir que nos tenemos que volver más observadores. Observar desde la humildad. Escuchar, poner en el contexto de lo que ya sabemos, reflexionar. El mundo siempre da señales y pistas del futuro. La crisis económica dió avisos de cambio de modelo. ¿quién supo escucharlos? Los más humildes y observadores.

06 de setembre, 2010 17:11
Xavier Guilera ha dit...

A veces hay que mirar más afuera y menos adentro. Fuera está el mercado, dentro está lo que se ha hecho bién (y también mal). El marco de la ventana nos muestra el futuro, el marco del diploma nos explica el pasado. Esto no quiere decir que dentro de las organizaciones no haya ideas. Quiere decir que nos tenemos que volver más observadores. Observar desde la humildad. Escuchar, poner en el contexto de lo que ya sabemos, reflexionar. El mundo siempre da señales y pistas del futuro. La crisis económica dió avisos de cambio de modelo. ¿quién supo escucharlos? Los más humildes y observadores.

06 de setembre, 2010 21:39
Rafa FR ha dit...

Y siendo así de cierto, los que estamos dentro de este tipo de organizaciones, nos creemos en un principio los ineptos por no saber convencer o persuadir con nuestras ideas de cambio/innovación. Sin embargo, con el tiempo te das cuenta de que la causa raíz está situada en dicho término, la prepotencia de los que dirigen, que por desgracia para los que tenemos enfoques nuevos y diferentes, enferma a muchas empresas de este país.