27 de setembre 2010

Trenes, aviones y antesalas


Trenes, aviones, estaciones, aeropuertos, antesalas, minutos de espera no previstos son magníficos espacios de tiempo para pensar y escribir. Si no escribimos, al menos en mi caso, todo se diluye al querer recuperarlo, se pierden detalles y expresiones en los flecos de la memoria que eran la gracia de las ideas o proyectos. Hay que tener la tecnología (y de eso nos sobra) para crear escenarios de trabajo casi en cualquier lugar. El pensamiento no escrito es fácilmente débil y efímero.


Hay escritores que trabajan en escenarios insólitos e inspiradores, nosotros solamente somos gestores que trabajamos en escenarios robados al tiempo, en cualquier parte.


(La imagen, estos ojos sobre azul, es de Huber)

2 comentaris:

28 de setembre, 2010 13:12
http://javier.broch.googlepages.com/ ha dit...

En Nueva York City, poca gente tiene coche, el metro funciona las 24h. Imaginaros en un anyo el tiempo que el Neoyorkino medio puede dedicar a la lectura y escritura cuando van a trabajar o simplemente desplazarse, casi todos los ciudadanos (ricos o pobres) utilizan el metro. Comparemoslo con el tiempo medio de un ciudadano de Madrid o Barcelona.

Comparemos lo acumulado de escrito y leido en ambos casos, y entenderemos que necesitamos mas ciudades que nos ofrezcan "magníficos espacios de tiempo para pensar y escribir" como bien dices Xavier.

Como se podria fomentar una cultura y espacio social que incentive estos espacios?

01 d’octubre, 2010 13:20
David Gràcia Lacalle ha dit...

Ayer hablaba con un par de personas que odian las esperas en aeropuertos, y yo les explicaba el placer que me produce un retraso de un avión, porque ese incoveniente se traduce en un regalo de algo escaso: tiempo.
Una hora muerta (aparentemente) en un aeropuerto sirve para pensar, observar, leer, etc. Yo personalmente me autoenvió mails con mi blackberry con las ideas que me surgen: desde el regalo para mi mujer, el segmento que acabo de descubrir, la foto que hago sobre algo inusual, ...