Trenes, aviones y antesalas


Trenes, aviones, estaciones, aeropuertos, antesalas, minutos de espera no previstos son magníficos espacios de tiempo para pensar y escribir. Si no escribimos, al menos en mi caso, todo se diluye al querer recuperarlo, se pierden detalles y expresiones en los flecos de la memoria que eran la gracia de las ideas o proyectos. Hay que tener la tecnología (y de eso nos sobra) para crear escenarios de trabajo casi en cualquier lugar. El pensamiento no escrito es fácilmente débil y efímero.


Hay escritores que trabajan en escenarios insólitos e inspiradores, nosotros solamente somos gestores que trabajamos en escenarios robados al tiempo, en cualquier parte.


(La imagen, estos ojos sobre azul, es de Huber)

Comentarios

En Nueva York City, poca gente tiene coche, el metro funciona las 24h. Imaginaros en un anyo el tiempo que el Neoyorkino medio puede dedicar a la lectura y escritura cuando van a trabajar o simplemente desplazarse, casi todos los ciudadanos (ricos o pobres) utilizan el metro. Comparemoslo con el tiempo medio de un ciudadano de Madrid o Barcelona.

Comparemos lo acumulado de escrito y leido en ambos casos, y entenderemos que necesitamos mas ciudades que nos ofrezcan "magníficos espacios de tiempo para pensar y escribir" como bien dices Xavier.

Como se podria fomentar una cultura y espacio social que incentive estos espacios?
David Gràcia Lacalle ha dicho que…
Ayer hablaba con un par de personas que odian las esperas en aeropuertos, y yo les explicaba el placer que me produce un retraso de un avión, porque ese incoveniente se traduce en un regalo de algo escaso: tiempo.
Una hora muerta (aparentemente) en un aeropuerto sirve para pensar, observar, leer, etc. Yo personalmente me autoenvió mails con mi blackberry con las ideas que me surgen: desde el regalo para mi mujer, el segmento que acabo de descubrir, la foto que hago sobre algo inusual, ...