09 d’octubre 2010

Menos ayudas a la innovación


No deja de ser paradójico. Muchas empresas usaban las ayudas públicas a la innovación para practicar una innovación periférica, poco estratégica. En tiempos de bonanza había bastantes programas de promoción de la innovación, muchos de ellos a mí entender poco enfocados y de poco impacto, pero había programas. La crisis ha conferido centralidad competitiva a la innovación en muchas empresas, ahora ya no se trata de una opción, en muchos casos es la única salida. Pues ahora que son más necesarias que nunca se suprimen muchas de las ayudas a la innovación. Son las paradojas de la crisis. Al menos estaremos seguros que las empresas que innoven lo harán convencidas y no para aprovechar subvenciones. Veremos una innovación más eficiente, quejarse servirá de poco, habrá que aplicarse.


(la imagen es otra baranda de Daniele de Volterra)

3 comentaris:

10 d’octubre, 2010 10:53
Andrés Raya ha dit...

Todos conocemos a empresas que vivían gracias a las subvenciones a la innovación. Que un porcentaje importante de sus ingresos anuales se obtenían de esas subvenciones.
Dinero malgastado por la administración ya que en demasiados casos no servía para innovar sino para mantener modelos de negocio ineficientes o simplemente inexistentes.

Conozco una que el año pasado tuvo varias, tanto nacionales como de su comunidad autónoma ( en este caso el Pais Vaco ) y este año no le han aprobado ninguna.

Tienen que cerrar, pero aún no se han enterado.

Tenemos que aprovechar este tsunami para aprender, lo vamos a conseguir ?

11 d’octubre, 2010 13:24
Manel ha dit...

Lo malo es que en la mayoría de los casos, los que deciden qué proyectos subvencionar, no lo hacen con criterios de sostenibilidad, ni de retorno de la inversión, que son los criterios que "convencen" a los empresarios a la hora de invertir en innovación.
A veces priman criterios académicos, o un hipotético reparto "equitativo" de la riqueza entre regiones, que conducen a situaciones como las denunciadas por Andrés Raya.

20 d’octubre, 2010 17:41
Anònim ha dit...

Las ayudas que quedan son para sostener el sistema de I+D. Sin esas ayudas, hay una cantidad de universidades y centros tecnológicos que deberán cerrar.

Las grandes olvidadas son las empresas que, sólas, sin soporte, no saben ver en qué tienen que innovar. Al final, los números tienen que salir sin ayudas (un buen retorno de la inversión), pero creo que agradecerían un poco de soporte inicial.