cierto respeto a los que intentan vender


En las empresas solamente hay una cosa más importante que vender y es cobrar dejando satisfecho al cliente.


Lejos de la imagen de barbas afiladas y ojos golosos de los vendedores insaciables, para muchos la venda es un trabajo duro y complejo, que además requiere de mucha estabilidad emocional.


Vender confiere una presión a la que muchos profesionales prefieren renunciar, pero sin ventas no hay empresas.


Los que más presión tienen al vender son los que ofrecen productos perecederos.


La venta consultiva es la más complicada, hay que crear el producto y servicio mientras se interactúa con el cliente.


A algunos funcionarios les iría bien tener que pasarse un tiempo viviendo de lo que fueran capaces de vender, quizás así respetarían más a los que hacen empresa gracias a vender.


Respetar a los que intentan vender es un síntoma de madurez.
(el detalle es de G. Bellini)

Comentarios

jordi ha dicho que…
En mi experiencia en el sector público lamentablemente en demasiadas ocasiones he pasado vergüenza ajena ante el comportamiento de falta de respeto y soberbia de más de algún funcionario con la gravedad que forma parte de la "normalidad2 del comportamiento general, pues estas conductas no son mal vistas.
Anónimo ha dicho que…
Que se arroguen, al mismo tiempo el papel de fiscal, juez y jurado; ante los asuntos del administrado, suele ser con demasiada frecuencia una de las virtudes que atesoran nuestros funcionarios.