27 de novembre 2010

cuando pensar es cambiar


Hoy he escuchado los relatos de la vida profesional de algunos alumnos de formación continua en EUNCET. Siempre son relatos interesantes. En estos cursos lo más importante son las preguntas que se hace los alumnos en un tiempo de esfuerzo que dedican a aprender. Son preguntas suficientemente importantes como para incubar semillas de cambio profesional. En estos cursos la gente comparte trayectorias, adquiere seguridad, conoce herramientas, metodologías que confieren competencia, nuevas perspectivas. En estos cursos es más importante lo que le inspiran a uno, es más útil lo que se piensa que lo se escucha, o si se quiere, lo que se piensa a partir de lo que se escucha en clase. Pensar, a menudo, es cambiar.


Les escucho. Anoto algunas cosas que deseo guardar:


1. Cambian de trabajo cuando sienten el peso la monotonía, cuando creen que ya no crecen en una empresa. Destacan el respeto que han tenido a los jefes de los que han aprendido.


2. Cuando hablan de las etapas en que han aprendido mucho no hablan de la universidad, si no de experiencias profesionales dónde han forjado lo que son.


3. A menudo toman decisiones de cambio profesional por azar o intuición, es después cuando dan sentido a la decisión que han tomado, justo cuando empiezan a percibirse como trayectoria.


4. Ir a cobrar menos no siempre es un impedimento para cambiar de trabajo, empiezan cobrando menos pero acaban cobrando más, el dinero solamente es un factor más.


5. El tesón, aunque a veces no se sepa exactamente hacia dónde se dirige, es una palanca inexorable. Algunos recuerdan momentos de grandes esfuerzos como momentos de plenitud profesionales.



(La imagen es de J. Bassano)