21 de juny 2011

¿Pueden enseñar riesgo aquellos que nunca han arriesgado?



En la vida todo es posible y hay gente de locuacidad útil, pero la pregunta no es menor. Yo mismo me la he hecho muchas veces ante procesos de emprendimiento y desde la constatación que, por ejemplo, sería muy recomendable poner a gestionar incubadoras de empresas a gente que haya arriesgado de su bolsillo alguna vez intentando tirar una empresa adelante. La experiencia es una forma sensible de conocimiento, aunque no la única.


Recomiendo la lectura de un artículo de hace un par de meses del Businessweek con un título provocador: “How Ivy League is Killing Innovation”, sinceramente creo que la reflexión vale la pena, incluso creo que sería interesante que, una vez superada la estridente provocación la reflexión llegara a la Universidad y a su forma de generar valor desde su contribución real a la innovación empresarial.



¿Se puede desde entornos marcados por la seguridad profesional como la universidad enseñar a innovar y emprender que son actividades definidas por el riesgo? ¿es creíble el inspirar siempre el riesgo de emprender o innovar como algo que siempre practican otros?


Es posible, me vienen a la cabeza casos (pocos) de profesores concretos emprendedores y que han arriesgado creando empresas. Con mucha mayor movilidad profesional entre empresa y universidad, seguro que sería mucho más fácil y eficaz inspirar gente con capacidad de arriesgar para crear, que de eso se trata.


(el mosaico es de Mansueti)

1 comentari:

22 de juny, 2011 09:31
Anònim ha dit...

Hi ha un eclosió de pensaments ultracapitalistes aran de la crisi actual i gent que semblava sensata com Pedro Nueno es treuen la careta o potser var ser un mal dia:.
Interessant llegir el seu article Liderando del que la ünica sireferència que he pogut trobar per Internet està incomplerta:
Liderando
Pedro Nueno - 19/06/2011
Al que se le pille haciendo pintadas, a limpiar pintadas. Y los 'indignabotellonados', a currar
Una cosa que se podría hacer en este país es privatizar todo lo que todavía es propiedad pública, pero de verdad y en unmes: aeropuertos, loterías, cárceles, hospitales, edificios… en plan subasta internacional, el que más pague que se lo quede. El aeropuerto de Londres es de Ferrovial y el de Barcelona, peor gestionado, del Estado español. Con el dinero que saque el Estado que pague deudas. Deberíamos liberalizar el mercado de trabajo: abaratar el despido drásticamente. Pero poniendo alguna desgravación (de impuestos o seguridad social) a la creación de empleo. Evitar el despilfarro sanitario con un nivel de copago y una incentivación del seguro privado. Poner a los jóvenes a trabajar obligatoriamente hasta dos años gratis si tienen carrera y más si no la tienen. Si a quien los emplea le encantan y los quiere retener tendrá que empezar a pagarles mucho antes. Y si no valen para nada, a alguna institución que los rehabilite con dureza. Al que se le pille haciendo pintadas, a limpiar pintadas. En Boston y en Shanghai no hay pintadas. Los indignabotellonados, a currar. Incentivar todo lo que es renovación y creatividad: creación de nuevas empresas, innovación. Son actividades con riesgo y merecen un incentivo fiscal o de coinversión: si creas una empresa nueva y levantas 100.000 euros de capital, yo Estado te presto 25.000 sin intereses. ...