24 de juliol 2011

Imaginar las empresas como conjuntos de capacidades



Entender la empresa como un conjunto de capacidades (G. Hamel) es algo más que una idea sugerente. Hace poco pasé unos días viendo una empresa detrás de otra en un proyecto de crecimiento empresarial para pymes. Es un ejercicio extraordinario entender los distintos relatos corporativos e intentar ayudarlos a crecer. Te das cuenta escuchando a los empresarios, que contra lo que imaginan los que nunca han tenido una empresa, el futuro de las empresas no es un libro escrito, si no un libro que se escribe cada día. Y aquí es dónde se nota la diferencia entre las empresas que no han perdido el hábito de escribir y las empresas que ya solamente tienen el hábito de leer. Unas escriben el futuro, cada día y desde la innovación, otras apuran sus inercias, leyendo un pasado que se les escapa cada día un poquito más.
A mucha gente le cuesta imaginarse haciendo algo distinto de lo que ha venido haciendo, pero conocer bien las propias competencias da muchas más posibilidades de lo que uno imagina. En un encuentro con más de treinta equipos directivos de escuelas, constaté que a medida que se veían como algo más que profesores, y se percibían como profesionales con otras posibilidades, veían como las oportunidades empresariales y profesionales en sus escuelas se multiplicaban.
The best way to predict the future is to create it, decía Drucker. Para crearlo debemos fiarnos más de nuestras capacidades que acomodarnos en nuestras inercias. Tanto a nivel personal como de empresa.


(El detalle de fondo es de Altichiero).