17 de juliol 2011

si no consumen sus propios productos, mala señal



Desconfiad de las empresas en las que sus propios trabajadores no consumen sus productos. Si los que trabajan en Apple usaran Google Android sería un indicador que algo va muy mal en Apple la empresa que ha hecho de la fascinación por el producto el hilo conductor de su proyecto. Pero es lo mismo para una empresa de yogures, de sopas, televisores o de automóviles. Peor todavía, si alguien que trabaja en una empresa habla mal de sus productos, el daño es devastador. No es para nada, algo menor.




En algunas empresas, un puñado de directivos financieros gestiona su destino, muy alejados del producto, como si eso no fuera importante. Cuando no hay pasión por el propio producto, cuando ni tan solo los propios directivos consumen los propios productos, entonces el camino de descenso, más suave o más abrupto, ha empezado. Cuando no hay pasión por el producto, además, no hay innovación significativa, hay innovación funcionarial.




Cuando los directivos no compran los propios productos, cuando la inversión emocional es irrelevante en los productos o servicios de la empresa, entonces todo se reduce a números. La implicación de los directivos en el producto es algo fundamental. Sin ello, las empresas pierden el alma o no la encuentran. Hay que estar o no estar, y si se está, se viven los productos.






(La imagen es de Carpaccio)