23 de setembre 2011

Esas burocracias que montamos sin querer



La película entre lo que, en una organización,  es una estructurada pensada para la calidad de  procesos eficientes y una burocracia percibida como una red que entumece y resta fluidez es muy fina.  Las burocracias las creamos nosotros casi sin darnos cuenta y con voluntad de mejora. Un día nos damos cuenta que la organización se ha vuelto impermeable a los cambios, ha perdido agilidad, frescura. La burocracia deja de ser organización para convertirse en roce.
La innovación, con esa manía que tiene de cuestionarlo todo, es la gran damnificada de las burocracias. Mientras la innovación son happenings de ideas no pasa nada, pero cuando es ejecución y cambio,  entonces la burocracia se expresa como una resistencia sutil que simplemente enlentece las iniciativas hasta que pierden sentido. La burocracia es la memoria convertida en anticuerpo que evita cualquier innovación realmente significativa.
Hay que ir con cuidado con las burocracias que organizamos porqué cuestan mucho de desorganizar para innovar. Y si alguien cree que las burocracias son cuestión exclusiva del sector público es que no ha estado nunca en una empresa mínimamente compleja.

(la imagen es de Ambrosius Benson) 

4 comentaris:

23 de setembre, 2011 09:11
Joan Soler Jiménez ha dit...

Como buen sistema de dominación, ya lo dijo Max Webber, hay gente que se siente cómodo en ellas y fundamenta en sus estructuras su estrategia de control. Cierto es también, que cierta estabilidad puede ser útil incluso en empresas o administraciones con voluntad de innovación. El equilibrio necesario, tristemente va asociado a la voluntad personal, a la espectativas y a la capacidad de liderazjo. Ahora bien, quien puede afirmar que favorecer estrategias innovadoras no generará nuevas estructuras de dominación?

23 de setembre, 2011 09:11
Joan Soler Jiménez ha dit...

Como buen sistema de dominación, ya lo dijo Max Webber, hay gente que se siente cómodo en ellas y fundamenta en sus estructuras su estrategia de control. Cierto es también, que cierta estabilidad puede ser útil incluso en empresas o administraciones con voluntad de innovación. El equilibrio necesario, tristemente va asociado a la voluntad personal, a la espectativas y a la capacidad de liderazjo. Ahora bien, quien puede afirmar que favorecer estrategias innovadoras no generará nuevas estructuras de dominación?

24 de setembre, 2011 13:17
La Mercè ha dit...

Las herramientas de gestión aplicadas a la mejora de las estructuras organizativas y los procesos de trabajo llevan a diseños que pueden ser muy innovadores. Pero "estructura organizativa y procesos de trabajo" son conceptos abstractos que sólo toman vida cuando las personas ocupan los puestos y cuando las personas ejecutan las tareas de los procesos. Puede haber complejidad en lo conceptual (organización) pero la complejidad se eleva a no sé qué potencia cuando se transfiere a la realidad (personas).

¿Puede ser que para evitar que una organización se entumezca hay que evitar que las personas se "asienten"?.

24 de setembre, 2011 19:20
CarlosCosialsR. ha dit...

Yo siempre he equiparado el aspecto burocrático a una concepción cultural de "presunción de culpabilidad". Como ya sabemos que que no sabes y que te vas a equivocar y que por tu bien no queremos que te desvíes, pues mejor nos cumplimentas lo que ya hemos determinado para ti. No queremos explicaciones a posteriori. Sólo buscaremos culpables.
Evidentemente es una visión simplista pero representativa de esa cultura europea de proteccionismo, frente a la "salvaje" anglosajona de libertad para hacer.