03 de setembre 2011

Pensar es dibujarse


Si no puedo dibujarlo es que no lo entiendo, decía el inagotable Einstein. Para pensar necesito un papel, construir esquemas, establecer flujos. No concibo mi escritorio sin un Din-a-3 dónde garabatear conceptos (el din-a-3 permite pensar en grande), ni una moleskine sin rayas en el bolsillo. Sabemos lo que sabemos cuando lo contamos, para hablar con uno mismo y pensar, hay que dibujar el pensamiento. Los esquemas en el papel no son garantía de la calidad del pensamiento pero son testigo íntimo del esfuerzo por pensar, crear algo, construir soluciones. A veces, los esquemas aspiran a  pequeñas obras de arte, otras veces simplemente son espejo de confusión que requieren más y más versiones. Pensar es dibujarse.

(la imagen es de XM, col·lecció Pisa)

2 comentaris:

06 de setembre, 2011 18:28
Anna ha dit...

A menudo, dar demasiadas vueltas a una idea provoca que los nexos del razonamiento sean lo más parecido a tirabuzones imposibles. Por eso comparto contigo la bondad de dibujarlo (aunque sea esquemáticamente) para testear esos pensamientos y separar el grano de la paja.
Cuando empecé a aprender los rudimentos del diseño editorial, alguien me enseñó que un buen diseño es como una buena sinfonía: después de añadir mucho hay que empezar a quitar hasta que no sobre (pero tampoco falte) nada.

09 de setembre, 2011 11:42
Maurici Serra ha dit...

Me gusta una frase de Lee Iacocca, former CEO of Chrysler

"The discipline of writing something down is the first step toward making it happen"

Podriamos añadir que si ademas lo dibujamos, les estamos dando forma

saludos

victor verges