28 de setembre 2011

Redecora tu organigrama




Una cosa es mover gente y otra cambiar las organizaciones.  Algunas grandes empresas mueven a sus directivos casi de un modo compulsivo. Uno tiene la sensación que confunden la movilidad interna con la gestión del cambio.  El carrusel de cambios de silla (más bien de intercambios de posiciones) en los puestos directivos no siempre ayuda a implementar las nuevas estrategias, muchas veces sucede todo lo contrario, no deja tiempo a que las estrategias cuajen, especialmente cuando se trata de cambios  estratégicos profundos ( modificar la cultura corporativa, definir nuevos modelos de negocio,  construir organizaciones innovadoras de verdad). 

Prefiero las dinámicas de movilidad de personas que la parálisis, sin duda. Sin movilidad profesional es imposible la gestión del talento.  La capacidad para acomodarnos en nuestros entornos y fortificar áreas de seguridad y confort es muy alta. Los cambios de personas ayudan a mantener la tensión, estoy de acuerdo. Pero hay que buscar un punto de equilibrio entre la movilidad directiva y la performance de los cambios que inspiran y justifican esta movilidad.  Si no, más que cambios reales, lo que tenemos es un eterno volver a empezar, una especie de “gattopardismo” organizacional.

Una cosa es la gestión del cambio y la construcción de una organización innovadora (es decir aquella que no hace del cambio algo excepcional, si no natural) y otra, redecorar el organigrama cada temporada.

(el detalle es de Ferdinand Bol)