18 d’octubre 2011

Comisiones, pocas y breves




Hay directivos que si no crean comisiones no duermen tranquilos. Cuantas más comisiones por metro cuadrado mejor.  Normalmente son comisiones de estudio que se embarcan en procesos infinitos de benchmarking alejando las decisiones de su contexto de oportunidad.  Las comisiones se constituyen teóricamente  para abordar la complejidad o procesos de negociación difíciles, pero en demasiadas ocasiones no pasan de obviedades construidas en reuniones tan largas como intrascendentes. Las comisiones pocas veces sirven para pensar e implementar soluciones y que trasciendan su propia liturgia requiere mucho liderazgo. Sin una orientación muy a clara a resultados y sin fluidez, forman parte de un estilo de management que consiste en marear la perdiz, en todo, antes que tomar decisiones.  Comisiones, pocas y  breves.

La comisionitis es una patología organizacional propia de organizaciones extensas como las administraciones, las universidades o empresas muy burocratizadas. Ya sé que a veces intentan diluir problemas, pero prefiero sistemas de liderazgo potentes antes que llenar la agenda de comisiones de esas que siempre tienen por objetivo convocar  una próxima reunión.

Estoy dispuesto a admitir todas las excepciones, yo mismo conozco experiencias como la del Pla Estratègic Metropolità de Barcelona dónde el sistema de comisiones funciona razonablemente bien, pero en general,  tener tendencia a las comisiones no es lo mismo que  tener tendencia a las decisiones. Y las organizaciones cambian y evolucionan por sus decisiones, no por el número de sus comisiones. 

(el detalle es de Paolo de San Leocadio)

3 comentaris:

18 d’octubre, 2011 10:13
José López Ponce ha dit...

Ya lo dijo Napoleón: Cuando quiero que un asunto no se resuelva lo encomiendo a un comité. :-)
Un cordial saludo

18 d’octubre, 2011 10:15
Jam ha dit...

Estimado Xavier,

Como siempre, un acierto. La importancia de reducir las comisiones a la mínima expresión me recuerda a otro artítulo tuyo: las reuniones como síntoma de mala organización. En tantas reuniones he estado en las que la única conclusión es que necesitamos un plan de acción, para lo cual, según las actas, se establecerán las reuniones de brainstorming correspondientes...

Los foros de debate son importantes, sí, pero las comisiones suelen llevar a la parálisis antes que a una solución.

19 d’octubre, 2011 09:39
Ramon ha dit...

Per un moment, llegint el títol, pensava que el tema en qüestió eren les altres comissions. Però, clar, les altres comissions no són poques ni breus... Suposo que això donaria per escriure un altre post