13 d’octubre 2011

de la universidad diagnosticadora a la universidad innovadora




Acabo de leer el último diagnóstico sobre el sistema universitario español (Audacia para llegar lejos: universidades fuertes para la España del mañana) elaborado por una comisión internacional presidida por Rolf Tarrach y me parece especialmente brillante.  Desde como mínimo el Informe Bricall y las memorias anuales de la Fundación CYD, la universidad española se ha dotado de diagnósticos brillantes como dudo tenga otro sistema universitario en el mundo.

Es este caso, me gustan especialmente algunas preguntas de partida del Informe cómo, cuántos directores generales del IBEX 35 son doctores o cuántos rectores extranjeros hay en las universidades españolas.  Me parece razonable que la comisión insista en que sin acuerdo político de amplio espectro no hay cambio real significativo y que haga un guiño al poner la palabra audacia en el título. No me sorprenden en demasía las propuestas pero las valoro y comparto en su mayoría: internacionalización (seguir el ejemplo de la Pompeu Fabra seria suficiente), evitar que los departamentos puedan contratar a sus propios doctores hasta después de algunos años, mayor diferenciación entre universidades, un solo órgano de gobierno, mayor coordinación e inclusión fusión de universidades, entre otras propuestas. No es nuevo pero está bien presentado y resumido en una tabla clara con indicadores de dificultad , coste e impacto de cada iniciativa que es muy visual.

El informe recoge además una sensación compartida sobre la necesidad del cambio en la universidad.

Lo tenemos todo: el título mundial de diagnósticos, algunos ejemplos de universitarios con gran proyección y reconocimiento internacional, discursos políticos favorables a una universidad más eficiente para con la sociedad, ganas compartidas de escalar en los rankings,  expertos en la dirección de la política universitaria, solamente nos falta algo no menor: decisiones capaces de vencer las dinámicas corporativistas.

Si cada estudio, cada diagnóstico, hubiera servido para implantar una sola de sus recomendaciones el sistema universitario español sería el más innovador del mundo.

Pero , el sistema universitario español se ha especializado en diagnosticarse más que en cambiar.  Tenemos una universidad diagnosticadora pero debemos construir una universidad innovadora (que lleva a la práctica las nuevas soluciones que es capaz de idear).

http://estaticos.elmundo.es/documentos/2011/10/10/informe_universidad.pdf

(el detalle pertenece a Piero della Francesca)

1 comentari:

14 d’octubre, 2011 11:08
Anònim ha dit...

Coincide la reflexión, con los comentarios de la Sra. Reig en el programa Singulars de TV3 de esta semana.
No es tanto, como establecer recorridos universitarios encarados a una función especifica en el mundo economico, especializando las universidades (casi todas hacen la carrera de derecho, con independencia de los profesionales que necesita esta profesión).
Feliu Monés Pla