06 de novembre 2011

sincronizar quejas




Se adhieren a cualquier ocurrencia con el mismo aplomo que desbaratan cualquier innovación que perturbe su zona de seguridad. Militan en la mediocridad de quién convierte los éxitos pasados en agenda de futuro. Se centran más en viejas respuestas que en nuevas preguntas. Si son mayoría en una organización tendrán una capacidad natural para sincronizar sus quejas e impedir cualquier cambio substancial, convertirán la inercia en tradición y la tradición en valor corporativo. Al final, alguien les escribirá un panegírico menor. 

(la imagen pertenece a una obra atribuida al taller de Alberto Durero)