30 de desembre 2011

12 campanadas optimistas para el 2012




Nos llega un 2012  con cara de tan pocos amigos que algunos bromean con desear directamente un Feliz 2013! Habrá mucha gente que lo pasará mal, sin duda,  y muchas empresas que sucumbirán a la adversidad en el año que entra. Pero todo se conjugará en singular. Cada uno vivirá su crisis o su oportunidad, a menudo en una mezcla contradictoria, como es la vida misma. Para algunos 2012 será un gran año, entre otras cosas porqué lo empezaran convencidos de que puede serlo. 
Permitidme que ofrezca doce campanas teñidas de optimismo. ¿Porqué, si nos los proponemos,  2012 no puede ser un buen año?

Campanada 1.
El esfuerzo individual contará más que las quejas y las excusas. Los que se esfuerzan lo tendrán mejor.

Campanada 2.
Algunos verán la oportunidad dónde otros solamente ven desánimo y desazón. Se pondrán las semillas de grandes proyectos en 2012.  Los que asuman el riesgo de ver oportunidades lo tendrán mejor.

Campanada 3.
Habrá más emprendedores dentro y fuera de las empresas. Los que emprendan con pasión,  si no tienen éxito, aprenderán lo suficiente para volverlo a intentar. Los que emprendan,  también dentro de las propias empresas, lo tendrán mejor.

Campanada 4.
Los que innoven tendrán más oportunidades de diferenciarse y de vender. Los que innoven lo harán por convicción, puesto que la innovación por subvención no existirá. Los que innoven lo tendrán mejor.

Campanada 5.
Los que hayan aprovechado la crisis para abrir la mente y imaginarse de otra manera, como profesionales o como empresas, lo tendrán mejor que los que no salen nunca de su zona de seguridad.

Campanada 6.
La crisis está deteriorando profundamente una forma de management antiguo, jerárquico, poco atractivo para el talento. Los que cuenten más con la gente y su inteligencia compartida irán mejor. También los que entiendan que el contexto social reclama solidaridad, responsabilidad social.

Campanada 7.
Los que definan nuevas geografías globales y ajusten sus mecanismos locales a esta dimensión irán mejor que los que miran solamente mundos próximos.

Campanada 8.
Los que se esfuercen mucho para entender y servir  a los clientes, intentando definir soluciones que el cliente necesitará sin todavía saber expresarlas, lo tendrán bien, con empatía siempre es mejor.

Campanada 9.
Los que aprendan de los fracasos, de los éxitos, e incluso en los cursos, irán mejor.

Campanada 10.
Los que desaprendan lo caduco y se esfuercen mucho en desaprender para dejar espacio a nuevas lógicas, irán mejor.

Campanada 11
Los que tengan equipo irán mejor.

Campanada 12.
Los optimistas, al menos, no lo tendrán peor.

(esta mirada pertenece a una obra de Lorenzo Costa)


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29 de desembre 2011

¿cómo vamos a construir las oportunidades 2012?




¿de qué partes del 2011 debemos desembarazarnos? ¿qué deberíamos mantener el 2012? ¿ cómo vamos a crear las nuevas oportunidades 2012? El pasado nos explica y nos dibuja una trayectoria que nos puede dar más o menos inercia. Pero el pasado no nos da de comer. Lo que nos permite subsistir y crecer son las oportunidades. A veces, las oportunidades se visten de innovación en productos y servicios, a veces de nuevos mercados, a veces de nuevos negocios, a veces de defender una posición de forma creativa. Vivimos de las oportunidades que sabemos crear, no de las glorias pasadas. Es un no parar.

Por ello, es muy importante identificar cuales son las competencias subyacentes (como decía Prahalad) que nos permitan imaginarnos como una plataforma de nuevas oportunidades. Hay quién no es capaz de imaginar su empresa más que desde sus productos actuales y las unidades de negocio que los construyen. En cambio, hay quién es capaz de imaginarse como un conjunto de potencialidades que, en función del contexto de oportunidad, se materializan de un modo u otro.

Espero que el 2012 sea, a pesar de todo, un año de oportunidades que sepamos aprovechar más desde nuestras competencias potenciales que desde nuestras pequeñas o grandes burocracias adictas al pasado.


(la mirada de la imagen está atribuída al taller de Domenico Ghirlandaio)


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28 de desembre 2011

Apología de la síntesis




Leo en la contra de la Vanguardia la entrevista al matemático Michael Atiyah. No tiene desperdicio.  Habla de la importancia de desaprender, de cómo el saber puede lastrar la innovación, de cómo fluye la creatividad y habla también de la capacidad de síntesis.

Cada vez valoro más la capacidad de síntesis cómo un factor determinante en las habilidades profesionales. Dice Atiyah “ Creer que sabes disuade la innovación. (…) Los jóvenes se concentran mejor por pura fisiología. Dicho lo cual, añadiré que sólo en la madurez puedes sintetizar con originalidad y acierto. Tienes perspectiva”.

No sé si la síntesis es un signo exclusivo de la madurez (hay muy maduros muy poco sintéticos!) pero es evidente que a la capacidad de síntesis le conviene no necesitar decirlo todo, le conviene saber centrarse en lo relevante y decirlo de un fácil de comprender. Ciertamente la síntesis conjuga bien con la perspectiva.

En un mundo desbordado de información, la capacidad de síntesis es fundamental para elaborar y expresar posicionamientos y visiones potentes, es clave para centrar análisis que no caigan en la parálisis y es imprescindible para gestionar  procesos como el de la innovación que requieren seleccionar con sentido.

La estrategia gana con la síntesis igual que la comunicación gana con la brevedad.

La síntesis bien hecha no reduce si no que sabe estructurar la esencia y darle sentido.

http://www.lavanguardia.com/lacontra/20111228/54241694041/sir-michael-atiyah-el-camino-mas-corto-para-crear-es-un-largo-rodeo.html 

(la mirada pertenece a una obra de Swabian)




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27 de desembre 2011

Aprendiendo a manejar paradojas




Conocí a Charles Handy en el  Fórum Drucker de Viena del pasado noviembre. Desde entonces he leído diversos textos de Handy y me ha cautivado. Me parece un pensador de gran altura, cuyas reflexiones son útiles para el mundo del management pero también para nuestra vida en general. Este texto, de hace más de quince años (Encontrando sentido a la incerteza), sobre aprender a gestionar paradojas es una muestra de su pensamiento que os propongo compartir:

“Si vamos a intentar encontrar algún sentido en toda esta confusión que nos rodea debemos hallar la manera de organizarlo en nuestras mentes para empezar a entender lo que realmente está sucediendo en el mundo e intentar hacer algo al respecto.
Mi método para llevarlo a cabo consiste en aceptar que no existen respuestas simples o correctas a la vida, que la vida esta llena de contradicciones y sorpresas que, de hecho, está llena de paradojas. Pero si somos capaces de aprender a entender y aceptar estas paradojas, creo que podemos llegar a encontrar un sendero a través de ellas, podremos convivir con ellas y manejarlas.

(…) Lo que la paradoja me lleva a pensar es que dos pensamientos opuestos pueden ser ciertos al mismo tiempo. Por ejemplo, puedes estar enamorado de una persona y en determinados momentos te puede desagradar. Puedes desear al mismo tiempo la continuidad y el cambio y tenerlos ambos. Lo que tenemos que hacer es aprender a equilibrar los opuestos.

(…) Por ejemplo, yo sostengo que las organizaciones tienen que ser centralizadas y descentralizadas al mismo tiempo. Diferenciadas e integradas. Compactas y sueltas. Tienen que hacer planes a largo plazo y aun así ser flexibles. Sus trabajadores deben ser más autónomos pero por otra parte estar integrados en un equipo. Pero el hecho es que no podemos dejar que esto confunda a los que nos escuchan. Debemos encontrar la manera de vivir y trabajar con este tipo de contradicciones para reconciliar los opuestos en vez de vernos obligados a elegir entre ellos.
No creo que la mayoría de personas puedan manejar la paradoja con facilidad por lo que tendremos que intentar hacer la vida más simple para entenderlo. La primera acción que podría tomarse sería conseguir que las personas se diesen cuenta de que existe la paradoja y de que la solución no es sencilla. No existe un camino fácil hacia la gloria y la felicidad en la vida. Pero, por otra parte, necesitamos proveer una cierta estructura para las cosas, para que sea más fácil aprender a manejar la paradoja". 

(la mirada pertenece a un autor desconocido de origen holandés, se exhibe en la National Gallery)


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26 de desembre 2011

La Barata - Hostalets del Daví - La Saiola - Canal del Llop


Matí de Sant Esteve, una mica menys de fred que ahir i la mateixa llum clara. Deixem el cotxe a La Barata i pel Camí Ral arribem fins als Hostlets del Daví. Hi arribem en menys d’una hora i mitja a bon ritme.  Els Hostalets del Daví eren un refugi pels caminants i traginers que anàvem o tornàvem de Manresa. Penso en la gent que hi vivia i la vida que devien fer a l’hivern. Devien  cuidar el bestiar i procurar menjar i ferratge per als hostatjats i els animals. La bassa era ben glaçada. Devien tenir feina a fer un bon foc, i en diez clars com avui potser dedicaven uns minuts a contemplar l’espectacle que el Turó de l’Espluga, el del Pujol, Coll Tanca i La Pola dibuixen en un crescendo perfecte.  Conèixer la muntanya plec a plec, devia ser una altra feina habitual.
La muntanya és avui una terapia efectiva per  les fartaneres d’aquests dies de Nadal.  Intentem tornar des dels Hostalets  en direcció a la casa de Les Boades però agafem un camí que ens porta cap a Les Cases i ens acosta massa cap a Rellinars. Ens hem  equivocat, però no passa res forma part del joc. Rectifiquem i retornem cap a Coll de Correu on descendim cap el camí que porta a Rellinars i just a l’alçada de Castell de Boc anem en direcció a la fondalada. Tant la Roca del Duc com el Castell de Boc són dues roques bessones de gran solmenitat, constitueixen una porta natural des de l’àrea de Rellinars cap a la part alta de la Serra de l’Obach.  Baixem fins a la Font de la Saiola i caminem fins a la Casa de La Calsina. La fondalada és enorment freda, completament gebrada durant tot  el dia, si fos per aquest tram, l’hivern seria severíssim. Pugem cap al Camí de la Canal e Mura a l’alçada de la Font de la Portella i anem a buscar la Canal del Llop (24 minuts de pujada contínua) que ens porta a Coll Estret i cap a la Barata.
Una excursió llarga, de gairebé 5 hores amb aturades i tot. Una magnífica forma de viure Sant Esteve. La muntanya buida de gent i plena de llum.


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25 de desembre 2011

Pla de les Teixoneres - Font Flàvia - Roure del Palau



Matí de Nadal, un dia fred i clar. A la muntanya no hi ha gairebé gent. Deixem el cotxe al Pla de les Teixoneres i agafem un dels molts camins que acaben enfilant-se cap a la Carena del Pagès.  Baixem de la carretera  pel camí que ens porta a la llera de la torrentera l’atrevessem i  agafem un camí que queda a la dreta. És un camí que puja i planeja molt fins gairebé la carena que va del Turó del Coll Prunera – Morral d’en Bens – Pla dels Ginebrons però que es lliura al camí de la Carena del Pagès una mica abans d’arribar-hi. El camí ens enfila a un parell de turonets amb bones vostes sobre Castellsapera i Montserrat. En un dels turonets algú s’ha entretingut en fer un cercle amb roques en una mena de “plateau” com un signe amb pretensions de nigromància.  Des de dalt la carena anem a buscar el camí de la Font Flàvia que, en els dies clars com avui, ofereix vistes magnifiques sobre el cantó de Sant Llorenç Savall. Baixem fins al peu de la Morella i en comptes de pujar-hi caminem per un mena de gran esperó que queda a l’esquerra i ofereix unes vistes insòlites dels Emprius ( la foto) i de Rocamur.  Tornem a buscar la Carena del Pagès per camins d’alzinars que ens deixen a l’alçada del Roure del Palau. D’allà al cotxe hi ha una mica més de mitja hora.

És Nadal i gairebé només caminem els que estem malalts de muntanya. A la Carena del Pagès no trobar-hi ningú un diumenge és  un miracle que s’agraeix. La sortida d’avui era per camins de boscater, ben sovint massa llaurats per uns senglars que deuen buscar una aigua ben escassa després de massa dies sense ploure. A les obagues tot és ben gebrat. Les vistes són netes i les llums càlides. Fa fred i sentim aquest fred com un homenatge a la naturalitat. 


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22 de desembre 2011

La política de ayudas a las empresas




Las ayudas a las empresas, en forma de compra (mejor opción), de subvención (buena opción si son multiplicadoras/ aceleradoras y mala opción si son narcotizantes) o de crédito (complementarias al mercado financiero) son una parte del contexto de la empresa. Creemos que estas ayudas no pertenecen al core business ni deben fundamentar la acción de la empresa (ver post anterior) si no a su contexto. En cualquier caso, los gobiernos  deben saber que los contextos no son baladíes y que influyen, especialmente cuando se trata de la toma de decisiones estratégicas.  Por tanto, si los gobiernos son muy disonantes con las ayudas que prestan a sus empresas respecto a sus competidores territoriales (y hoy la globalización puede hacer que una empresa que tiene su I+D en Barcelona se plantee ponerlo en Singapur o viceversa) alteran el contexto competitivo de sus empresas. Una política de ayudas de riego por aspersión (poco para muchos) no es ni efectiva ni diferencial. Pero una política de ayudas muy selectiva, muy estratégica y muy significativa en términos de aceleración sí que puede ser diferencial y los gobiernos deben saber que suprimir las políticas de ayudas  estratégicas  a la innovación puede ser devastador en pocos años. Insisto no me refiero a las ayudas menores, me refiero a las ayudas estratégicas. Es cierto que estas ayudas no son el único factor del contexto empresarial, el conjunto de externalidades territoriales, el ecosistema de innovación y la disposición de talento son otros vectores clave del contexto, pero son una parte importante del mismo.
Cuando un gobierno renuncia persistentemente a las ayudas a las empresas de modo que se sitúa muy lejos de lo que otros territorios con externalidades similares ofrecen, altera el contexto competitivo porque sus empresas dejan de disponer de las palancas de aceleración innovadora que otros empresas de otros territorios tienen. En un mundo global, hay que saber ajustar los mecanismos locales. Los gobiernos deben estimular a sus empresas a la competencia global y, por coherencia, no deben dificultar esta competencia global situándose a las antípodas en ayudas a la innovación y crecimiento empresarial de lo que hacen territorios con los que quieren competir. Los gobiernos que no entienden esto se olvidan además que las empresas son uno de los principales vertebradores sociales que existen y una parte imprescindible para la sostenibilidad fiscal de los territorios.  Degradar el contexto de la competitividad empresarial es una pésima inversión de futuro. 

(la imagen pertenece a una obra de autor desconocido de origen francés expuesta en la National Gallery)


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