17 de març 2012

El respeto como cultura corporativa




La cultura corporativa es también la forma como nos respetamos.  El sentido de alteridad que los miembros de una comunidad tienen para con sí mismos y sus públicos externos.  Es una alquimia entre empatía y compromiso que se revela  más fuerte que las jerarquías y el talento. El respeto es el hilo frágil que mantiene fuertes las organizaciones y los equipos.  Es el respeto que el líder tiene con sus seguidores y que le hace defender una coherencia sólida entre lo que dice y lo que hace.  El respeto debe ser lo que inspira cualquier relación jerárquica o plana en la organización. Estar orgánicamente por encima, tener más responsabilidad, obliga si cabe, a respetar más. Esos jefes que gritan a menudo esgrimen gran falta de recursos directivos y trasmiten poco respeto. Los jefes que respetamos de verdad son aquellos de los que aprendemos. Son aquellos que nos permiten crecer gracias a explorar caminos que nos insinúan o ejemplos que nos regalan. El respeto es lo que permite la colaboración eficiente entre equipos.  El respeto es el saludo sincero,  el desterrar el desprecio, el compartir conocimiento, el acoger con humildad. El respeto es contestar cuando no nos apetece hacerlo. El respeto es estar a las duras y las maduras. El respeto  generoso es más emotivo.
El respeto nace de una actitud y un resultado. De la actitud del que sabe que los proyectos crecen y se sostienen con otros y de un resultado que permite a los miembros de un comunidad establecer reglas justas entre ellos que facilitan el respeto mutuo.  Incluso cuando hay disputas y conflictos, el nivel de respeto es el que marca la calidad de nuestra cultura empresarial o institucional. El respeto a la libertad y la renuncia al chantaje. El respeto al crecimiento del otro y la ausencia de estulticia colectiva.  El respeto al fracaso, la consideración con aquellos que innovando no encuentran la solución a la primera pero intentan aprender de intento.
El respeto con los de dentro y especialmente el respeto con los de fuera. El respeto con los que nos dan sentido, con nuestros clientes. El respeto es pensar en cómo resolver mejor sus necesidades, en hacerlo de un modo en el que crezcamos con ellos y aprendamos mutuamente. El respeto en el intento de solventar aquellas necesidades no expresadas anticipadamente. El respeto porqué nos organizamos para el cliente, desde el cliente y no le engañamos. Las empresas que no se respetan internamente no tardan mucho en faltar al respeto a sus clientes.
El respeto es nuestro forma primera y natural de responsabilidad social. El respeto es la base de nuestras convivencias internas y nuestras alianzas externas. El respeto es el esfuerzo por ganar todos. El respeto es una forma de ganar el futuro, sólida, humilde, ambiciosa.

(la imagen pertenece a una obra de Giovanni Bellini)
(publicat a Diari de Terrassa, 170312)

3 comentaris:

24 de març, 2012 21:49
Teresa Terrades ha dit...

Gràcies per aquest article.El trobo excel.lent! El respecte, aquest gran constructor!
M'agrada molt la combinació dels articles amb obres d'art: normalment Renaixement i Barroc he observat,oi?
La història de l'art és una matèria que he donat molts anys a Batxillerat. Una meravella!

24 de març, 2012 22:42
xmarcet ha dit...

Gràcies Teresa per passar pel blog i deixar el teu amable comentari, la pintura és un món de detalls que perdem, com ens passa cada dia en les coses que fem a les nostres empreses i organitzacions.

26 de març, 2012 09:40
Teresa Terrades ha dit...

Et convido a passar per aquests raconets:

http://mestres.ara.cat/mobreslaporta/
http://www.teresaterrades.com