14 d’abril 2012

índice bursátil de emprendimiento



Esta semana que termina, supongo que por el hecho de estar focalizado profesionalmente a innovación y crecimiento, he vivido como un lujo el conocer hasta ocho nuevos proyectos empresariales. Proyectos bien distintos y de gente muy distinta, en momentos muy diversos. En todas estas presentaciones,  algunas formales otras más espontáneas, algunas de hasta media hora y  otras verdaderos elevators picht, he constatado que la capacidad de comunicación es clave. Aquellos proyectos que se entienden a la primera, quizás no sean los mejores pero tienen ganada la confianza inicial, transmiten mayor fluidez. En algunos de estos proyectos el producto es quién lo promueve porque lo que hacen es valorizar experiencias anteriores, en estos casos todo dependerá de que los potenciales clientes les vean como profesionales confiables y orientados a futuro. En otros proyectos se busca innovar en productos y servicios de forma más o menos diferencial, con clientes y propuestas de valor concretos. En todos los proyectos hay riesgo y eso es bueno. Todas los líderes de las nuevas empresas son distintos, algunos saben expresar más ilusión pero todos han transmitido mucho compromiso. Me ha inquietado aquellos que dejaban transpirar demasiada angustia por el éxito del proyecto. He preferido aquellos que tenían dudas, pero eran flexibles, a aquellos que pretendían que casi científicamente el proyecto no podía fallar.

Poder conocer estos proyectos no solamente es estimulante. Es  una magnífica forma de aprender. En  momentos tan complicados el actual, que haya una eclosión de emprendimiento es una señal de esperanza. ¿quizás deberíamos tener una índice bursátil de emprendimiento? Veo que en la red ya hay alguna iniciativa. Me gusta pensar que en este índice estaríamos en números verdes y subiendo.

(La imagen pertenece a una obra de Rembrandt)