28 d’agost 2012

Construir la diferencia



Para construir la diferencia no hay que estar solamente a la última, hay que definir lecturas propias de las tendencias que los más informados observan. El problema no es de cantidad, ni de calidad, de información.  Gracias al acceso electrónico a las revistas de referencia y a la difusión de conocimiento que universidades, consultoras e investigadores hacen a través de Internet es más fácil que nunca seguir las últimas tendencias. Se trata más, de tiempo y criterio, que de dinero. Definir lecturas propias, basadas en la propia experiencia y entendimiento de la realidad en la que queremos incidir, es lo que permite construir la diferencia respecto a los demás. La lectura propia y la capacidad de innovar de acuerdo con ella, es lo que permite a una organización construir una ventaja competitiva sostenible.  Tener un buen sistema de información personal o corporativo es básico, pero solamente con leer Businessweek o el Quarterly de Mckinsey no nos diferenciaremos. Se trata de tener capacidad de criterio y lectura propia, de ahí salen las nuevas ideas que deben complementarse con la disciplina suficiente cómo para llevarlas a cabo. Por eso viajar continua siendo importante, porqué permite elaborar lecturas propias más que copiar, ofrece tiempo de aviones y aeropuertos para pensar. Ahora bien, lo definitivo es lo que pasa después del viaje. La diferenciación está en nosotros.

(la imagen continua siendo de Bellini, otro juego de manos)

1 comentari:

29 d’agost, 2012 08:31
Luis Muñoz ha dit...

De acuerdo con el mensaje, pero el escenario es mucho más complejo. La cantidad de opiniones y visiones cualificadas, contradictorias y complementarias, que tenemos de la realidad es grande. No es fácil sacar conclusiones o elegir.

Por otro lado, han proliferado los ejes sobre los que se analiza la realidad. La complejidad es cada vez mayor.

Hasta dónde llegar?