26 de novembre 2012

Empresas para desafiar obviedades



Innovar es a menudo ir más allá de la obviedad. Si la innovación tiene éxito pasará a engrosar el catálogo de nuevas obviedades y parecerá imposible que antes se pudiera hacer de otra manera. Esta es la historia de la “fregona”, parece imposible que antes se fregaran los suelos de rodillas, pero es evidente que se hacía así. La historia de la innovación es el relato de la superación de las obviedades. No era evidente que el tupperware se tuviera que comercializar por el canal de “home – meetings”.  No era obvio que se pudiera escuchar música al correr como permitió el walkman o que el teléfono móvil incorporara el mail. Hoy intuimos lo que cambiará la Internet de las cosas pero todavía no es una obviedad para la mayoría. Innovar es desafiar la obviedad, ya sea por aportación tecnológica, por una nueva forma de establecer la relación con el cliente o por la implantación de un nuevo modelo de negocio. Los grandes innovadores son gente que trabaja en las obviedades del futuro mientras los demás se centran todavía en las obviedades del presente.

Lo cierto es que no todas las empresas están preparadas para desafiar las obviedades del presente, obviedades en las que se incluyen. A muchas de ellas les parecen que podrán innovar cuando quieran, cuando lo precisen y mientras tanto  optan por focalizarse en sus nichos consolidados. Y no es así. Si hay algo que cada vez se improvisa menos es la innovación. Las empresas que quieren innovar sistemáticamente no dan resultados significativos de modo continuado si no se entrenan, si no transforman su cultura, si no están habituadas a superar retos distintos. Las empresas que quieran desafiar obviedades y ortodoxias, deben ser capaces de cambiar con mayor naturalidad y agilidad que las empresas que simplemente se dedican a gestionar eficientemente el presente. No hay trade off entre gestionar el presente y construir el futuro desafiando obviedades desde la innovación. El trade off solamente existe para aquellos directivos que, centrados en el día a día, no son capaces de combinar eficiencia para los resultados de hoy y un fuerte compromiso de innovación para los resultados del mañana.

Mire su agenda de las últimas semanas y piense en cómo reparte su tiempo. Su agenda le dirá la verdad sobre si hay trade off entre gestión del presente e innovación o no. Su agenda le dirá si su empresa se entrena para la innovación o simplemente habla de ella.  

(la imagen pertenece a una obra de Antonello da Messina)

1 comentari:

27 de novembre, 2012 08:09
Miguel Carrión ha dit...

Una diana a la sensatez del nuevo management. Gracias Xavier