06 de desembre 2012

10 tildes a la innovación y el emprendimiento



Comparto algunas notas tomadas en el Encuentro Nacional de Emprendimiento e Innovación celebrado en la Universidad Técnica Federico Santa María de Valparaíso, organizado por Sofofa (5.12.12).  Algunos de las tildes de mi presentación en la Jornada y alguna nota inspirada en las excelentes intervenciones que hubo.

1. Innovar no es nada nuevo, pero la velocidad del cambio externo a las organizaciones hace que la sistematización de la innovación sea más  imprescindible.

2. Hablar de innovación y emprendimiento está de moda. Por ello, es bueno hacer un reflexión personal sobre nuestra capacidad individual de salir del área de seguridad y arriesgarnos a innovar. Igual pasa con el emprendimiento. No me creo a ningún emprendedor que no esté dispuesto a arriesgar algo de su bolsillo.

3. Es fácil caer, en lo que Hamel llama el “Creative Apartheid”. Lo difícil en innovación es conectar los que ponen pasión en el despliegue de proyectos emprendedores con aquellos que ejecutan con una cierta inercia el día a día.

4. La innovación es un choque de agendas. Del día a día con el futuro, de las agendas de los silos con las agendas transversales de los innovadores. Lo peor es que las agendas no choquen, quiere decir que no se encuentran.

5. Sin la implicación de la alta dirección, la innovación cae en el divertimiento corporativo.

6. Innovar es entrenar futuros. Sin entrenamiento el cambio es un espejismo.

7. Algunos hablan de las Start Up como el nuevo demiurgo, pero lo realmente calve es el scale up.

8. La tasa de vitalidad (inspirado en Ari Bermann de 3M Chile) de una empresa es el porcentaje de ingresos y beneficios relacionados con productos/servicios/modelos de negocio que hace 2 años no existían.

9. La principal función innovativa es vender (inspirado en Fernando Flores).

10. La innovación y el emprendimiento necesitan un propósito tanscendente (inspirado en Jorge Montt de Gasco).  Aquellas empresas que quieren venderse no innovan, se acicalan. Las empresas que innovan porque creen en su futuro, practican la innovación, también por sentido de responsabilidad social.

(La imagen pertenece a una obra de Antonello da Messina)