31 de març 2012

Emprendiendo en la semana de la huelga general



Esta semana hemos estudiado cuatro nuevos modelos de negocio, uno vinculado a un nuevo concepto de retail, otro relacionado con nuevas formas de pago, otro con un concepto revolucionario de visitar ciudades y finalmente uno sobre una plataforma de servicios abiertos. No es muy diferente a lo que pasa cada semana. Hay una parte del país que está “bolling” literalmente de emprendimiento.

El mismo día de la huelga general tuve un contraste personal que me dejó muy afectado. Salía de una reunión dónde la adrenalina emprendedora estaba al máximo desmenuzando un proyecto de negocio de los que realmente empiezan pensando en grande. Al salir a la calle me encontré con la peor faz del vandalismo totalitario que estaba destrozando la ciudad aprovechandose de la huelga, rompiendo mucho más que el mobiliario urbano, rompiendo los hilos básicos de convivencia social. De la máxima creación a la máxima destrucción ( además nada que ver con la destrucción creativa de Shumpeter).  La realidad es poliédrica siempre, pero hay días que nos permite vivir en directo sus caras más alejadas.

Constato un notable avance en iniciativas individuales de emprendimiento. No hablo de iniciativas institucionales más o menos acertadas, que también, hablo de emprendedores que optan por vocación, sin subvención, por este proyecto de vida profesional. Hablo de emprendedores de cuarenta años y más que con toda la ilusión, y un poco más de networking y experiencia que los emprendedores precoces de ventipocos años,  arriesgan su dinero, arriesgan su tiempo y optan por crear empresas en tiempos de adversidad. Ahora es el mejor momento para crear empresas,  aprovechando que otros están  agazapados por la crisis y  sabiendo que crearemos empresas con un sistema inmunológico fuerte. Si creamos una empresa ahora que todo es cuesta arriba luego nos debería ser más fácil adaptarnos a turbulencias que todavía no podemos imaginar.

Quiero poner un contrapunto de optimismo a esta semana. Hay una franja de gente que pasó toda la semana perfeccionando modelos de negocio,  reuniéndose con venture capital, hablando con posibles proveedores y mirando cuantos meses podían resistir sin cobrar más que de sus ahorros. Esta gente, que no sé si trabajó el jueves o no, pero esa gente están del lado de la solución. Eso sí lo sé, sin duda.

(la imagen pertenece a una obra de Giovanni Girolamo Savoldo)


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27 de març 2012

Enemigos de la innovación. Lista de mínimos.




1. El cortoplacismo. Pan para hoy hambre para mañana. Accionistas de la cortedad e incentivos orientados a presente.

2. La arrogancia. No podemos aprender de nadie, somos la referencia.

3. La imposibilidad del fracaso en una cultura de penalización del riesgo responsable.

4. El happy flowers.   La innovación es tener muchas ideas.

5. La rutinización de los procesos de innovación. Crear cuerpos de funcionarios de la creatividad.

6. La innovación por subvención y no por convicción.

7. La discontinuidad. La falta de sistemática. La innovación sincopada.

8. La memoria que impide volver a probar iniciativas que en otra coyuntura fueron un error.

9. La falta de decisión. El sí pero no. La falta de disciplina de implementación.

10. Una estrategia de portfolio equivocada, que no deja espacio a la nuevo, que no remueve lo viejo.

(la imagen pertenece a una obra de Hans Wertinger)


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24 de març 2012

10 bostonianas de innovación y emprendimiento



Recojo notas desordenas de una semana en Boston compartida con un equipo de clúster managers que han mejorado un conjunto de visitas y presentaciones sobre innovación y entrepreneurship con preguntas inteligentes. Un verdadero lujo.

 1.El ambiente emprendedor de Boston no para de crecer. Quién lo quiera comprobar que vaya a una de las sesiones del Venture Café en el Cambridge Innovation Center y entenderá porqué en una semana no hemos oído hablar de crisis. Mentes abiertas que polinizan a base de promiscuidad emprendedora.

2. Hay que aprender a celebrar el éxito y el fracaso (rápido y barato, mejor).

3.Pensar en grande. Empezar pequeño.

4. Hay mucha mítica del emprendedor precoz pero las estadísticas dicen que el emprendimiento que da más resultado es el de gente con cierta experiencia, networking y “hambre” de crecer.

5.Te sientas en el Medialab (MIT) y hablan del futuro como si ya hubiera ocurrido.

6. Me impresiona como la gente se presenta, como muestra su “journey” profesional. Y me impresionan algunas trayectorias. Ganan dinero y saben mantener el ansia emprendedora. Ganan, invierten, pierden, ganan. En un círculo virtuoso que establece nuevos puentes entre el capital intelectual y el capital financiero. 

7.Constato después de una inolvidable sesión con Jay Rao que el paradigma I+D+i  no funciona. La cuestión cómo conseguir que los gobiernos lo entiendan y modifiquen sus políticas de apoyo al I+D desde la innovación y no al revés. Me ratifico en la fórmula:   i ( I + D ). 

8. Hay un riesgo tecnológico y un riesgo de mercado. Una buena gestión de la innovación debería reducirlos. El rapid prototyping y los test de cliente son imprescindibles para ello. 

9.El gran reto es el crecimiento orgánico de las empresas y el mantenimiento de la agilidad que las ha permitido crecer. 

10. Sin una meritocracia radical y abierta, nuestras universidades serán cada vez más marginales. Nos falta mucho talento emprendedor a añadir al talento “publicador” . Investigación y prioridad de valorización.

10+1 : Boston / Cambridge / New England,  es un lugar ideal para aprender, emprender y vivir. 

(la imagen pertenece a una obra de Giovanni Bellini)


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L'emprenedoria com a responsabilitat social



En un article anterior reflexionavem sobre com Terrassa ha vist perdurar més les seves institucions que les seves empreses i ens plantejavem com el gran repte de la ciutat el tenir més empreses i empreses més grans.
El repte no és menor ni aïllat del seu entorn. Com podríem fer créixer més empreses, com atreure empreses i fer-ne néixer de noves?  Doncs, tenint gent que prengui decisions al respecte. Concentrant talent emprenedor i facilitant la seva activació. Tan fàcil i tan complicat com això. És així com, en diferents onades, Terrassa va arribar al segle XX com a referència del tèxtil i com després de la Primera Guerra Mundial es van crear les grans Anònimes, empreses verticals molt importants que donaven feina a tota la ciutat.
Crear i fer créixer empreses no es feina de l’Ajuntament ni de la Generalitat, és feina dels emprenedors. Les administracions el que han de fer és facilitar de veritat les coses, desburocratitzant-se i fent esforços per entendre les lògiques de negoci.  Poden impulsar espais per la ubicació empresarial i tenir cura de les externalitats que afavoereixen l’activitat econòmica. La responsabilitat és compartida, però la part fonamental és de la pròpia societat civil. És nostra.  Necessitem emprenedors de veritat, dels que arrisquen també de la seva butxaca i no busquen excuses de mal pagador quan les coses no van bé . No crec masa amb els emprenedors  que en comptes d’aprendre dels fracassos només pensen en qui donar la culpa. Necessitem l’esperit dels emprenedors que van forjar  la ciutat industrial. La seva capacitat d’esforç i de risc van vertebrar una ciutat amb encerts i problemes de la que som hereus.
Hem de fomentar el gust d’emprendre com una forma de responsabilitat social, amb empreses que es plantegin grans problemes i busquin les solucions des de models de negoci sòlids i atractius. Necessitem molts “Tons Capella” que havent estudiat a l’Escola Superior del Campus de Terrassa ha projectat internacionalment Telstar en un sector innovador amb èxit. Necessitem moltes “Núries Betriu” que venint de fora la ciutat, hi ha creat “DNA Gestió del Valor” una empresa avançada en serveis de coneixement.  Necessitem  exemples amb nom i cognom, d’èxit i de mals de cap, d’esforç i de visió, perquè són els que permeten cosir socialment la ciutat, equilibrar-la en un joc de competitivitat i solidaritat que permet imaginar un futur sostenible.
Hauriem de fer amb les empreses el mateix que Terrassa ha fet amb l’hoquei. Crear un gran base de talent i sostenir projectes que tinguin impacte internacional, que siguin sòlids i es basin en un factor de diferenciació radical.
El que no ens portarà enlloc es queixar-nos infinitament. Reconeguem els exemples locals, que en tenim ,  els d’abans i els d’ara. Promocionen l’emprenedoria com a responsabilitat social i com a projecte personal.  Demanem a aquells que poden ser exemple que ajudin. Pensem en com podem aportar i no  només què en podem treure. Ningú crearà ni farà créixer les empreses que necessitem per donar ocupació i equilibrar la ciutat si no ho fem nosaltres. A més, és apassionant.

(Publicat a Diari de Terrassa, 24.03.12)
(La imagen es un recorte de una obra de Giovanni Bellini)


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22 de març 2012

Talento emprendedor



Hay organizaciones que funcionan por su enorme capacidad de concentrar talento. En la Universidad de Cambridge no necesitan plan estratégico porqué consideran que su proceso de selección les garantiza  la captación de los mejores y entienden que éstos ya sabrán qué deben hacer. En el MIT hay muchas iniciativas de innovación, entrepreneurship o relación con la empresa que parecen pisarse el terreno unas a otras. Tienen mucha autonomía y confían en el talento para obtener resultados descentralizadamente, tal cómo sucede desde hace décadas.
Las concentraciones de talento son fundamentales para el impacto en el desarrollo territorial, especialmente si al talento “publicador” le añadimos talento emprendedor. Necesitamos gente que investigue en las fronteras del conocimiento y publique  pero también que sea capaz de valorizarlo. Necesitamos equipos de investigación en los que , a parte de publicar en revistas indexadas de prestigio,  valorizar sea una prioridad,  no una casualidad.
Para ello las universidades deben ser escrupulosamente meritocráticas, si les falla su sistema de gestión de talento, la mediocridad es incremental y la captación de recursos para investigar decreciente.  Una meritocracia abierta, no endogámica (cómo me apunta Francisco Longo de ESADE en un tweet), una meritocracia de referencia internacional, no exclusivamente local.
Es fácil escribir esto desde el Medialab del MIT dónde investigadores de primer nivel nos explican cómo se plantean reinventar el coche y la movilidad en las ciudades. Su pasión por innovar es contagiosa. Sería más difícil escribirlo desde una de estas universidades que relajaron su meritocracia y ahora se pierden entre el asambleísmo mal digerido y perspectivas provinciales.  Sería más difícil pero es imprescindible.
Es evidente que el talento emprendedor se da en determinados ecosistemas y el debate es fácil derivarlo hacia quién fue primero el huevo o la gallina, el ecosistema o el talento emprendedor. En cualquier caso, la preocupación por talento emprendedor es común a territorios, grandes empresas, start – up y universidades.
Necesitamos este tipo de talento “T – shape” que añade al conocimiento profundo habilidades transversales que le permiten emprender o innovar. 

(la imagen pertenece a una obra de Jacopo da Barbari)


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