30 d’abril 2012

La crisis. Relato rápido en 12 proposiciones



1º no nos creíamos que la crisis fuera dura y  larga, era cosa del abuso del ladrillo, ahora vemos cómo la crisis nos interpela personalmente y le rendimos cuenta de nuestra competencia profesional, de nuestra capacidad de esfuerzo y de nuestra resiliencia.

2ª nos intentaron convencer que teníamos el sistema financiero más sano del mundo, pero se impuso la realidad sobre el discurso.

3º imaginaron que con un poco de keynesianismo enlatado y 400 euros por barba activaríamos el consumo y lo del paro parecía que si lo tildábamos de estructural era como menos deprimente. Hoy, al menos, deberían regalarnos un poco de prudencia.

4º Nos instalamos en el mantra de la innovación y rápidamente distinguimos entre empresas que hacen innovación coreográfica y empresas innovadoras, las que digieren el riesgo de innovar y consiguen diferenciarse positivamente ante los clientes.

5º comprendimos lo que era la globalización, significaba que no producir y vender en mercados distintos era algo serio, peligroso.

6º los economistas demostraron tanto consenso en su desconcierto que dejamos de preocuparnos por previsiones agoreras al cuadrado, les escuchamos en la oscuridad, esperando la luz.

7º entendimos rápido que los políticos más que programa leían las coyunturas según estuvieran en el gobierno o en la oposición, algunos pocos  han demostrado coherencia y prudencia, otros se han retratado.

8º aprendimos que la queja era una opción (para algunos una trayectoria) pero no sería la solución, indignarse puede estar bien pero crear empresas está mejor.

9º vinieron reformas que algunos creían que nunca verían en el sector privado y en el público y descubrimos que no estábamos preparados para la austeridad y para un cambio real que significaba, ni más ni menos, que lo que no era verdad no perduraría.

10º  miramos a Europa ( de la que tanto dinero ha llegado a lagunas regiones) como algo distinto, sin moneda que devaluar, cuadrar los números es un reto que se antoja titánico.

11º después de probar con la austeridad a secas, parece que se impone el sentido común que querrá decir,  combinar más austeridad con algunos recursos para activar la economía.

12º entre tanto pesimismo, unos cuantos, pocos, nos convencemos cada día que en estos tiempos duros se darán las grandes oportunidades.  Hay que ocuparse,  construir personalmente las oportunidades, porque preocuparnos ya lo hacen los que nos dan noticias.

(la imagen pertenece a una obra de Rembrandt)


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25 d’abril 2012

Lo que no entiendo de la wifi



No entiendo que no haya una wifi de cortesía en las instituciones o corporaciones que reciben muchas visitas y se definen como innovadoras.

No entiendo que no exista una conexión estable a la red en el AVE.

No entiendo que los aviones no den conexión  vía satélite a un precio sensato.

No entiendo porqué en algunos países en cualquier cafetería hay wifi abierta y en otros ni se lo plantean.

No entiendo que los coches no sean vehículos siempre conectados.

No entiendo los hoteles que te cobran la wifi y no te cobran luz.

No entiendo que no funcionen bien las wifi abiertas ( o de invitados) de la mayoría de universidades.

No entiendo que las Smart city no resuelvan un sistema de conexión abierto compatible con un modelo de negocio sensato para los operadores.

No entiendo porqué no se extienden soluciones en los aeropuertos como el de Logan - Boston, en el que a cambio de ver un vídeo tienes wifi gratis.

Campo para innovar, no falta. Necesidades expresadas por los clientes, sobran. El reto de innovación no parece imposible, pero no entiendo cómo no hay más soluciones wifi implementadas. 

(la imagen pertenece a una obra de Rembrandt)


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24 d’abril 2012

Innovar para vender




Descolgar al teléfono y llamar a un cliente con un argumento que capte su atención no es fácil. Para hacerlo hay que tener argumentos, algo sólido que contar. Vender requiere argumentos. Tener factores obvios  de diferenciación nos ayuda a vender. Si nuestra diferenciación es simplemente por precio,  ya sabemos que estamos en la pendiente de la commoditización y eso significa que los márgenes serán cada día más pequeños. La innovación nos ayuda a descolgar el teléfono. Nos ayuda a expresar a los clientes los esfuerzos por resolver sus necesidades, por anticipar sus anhelos, por enfatizar nuevos modelos de negocio o nuevas fórmulas de servicio a los clientes.  Sin innovación nos quedamos sin discurso y probablemente, sin futuro. Innovar para vender.

(la imagen pertenece a una obra de Rembrandt)


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21 d’abril 2012

Roca Encavalcada


Diumenge passat varem tornar a Les Fogueroses, aquest cop començant pel cantó de Coll d'Eres. Baixant des de Coll d'Eres a la Cova Simanya i continuant cap a la Font del Llor, arriba un moment que un indicador us marca a l'esquerra cap al Marquet de la Roca i la Font del llor. Seguiu recta i en molt poca estona trobareu un camí que us queda a la dreta i que fa cintura a la muntanya. És un d'aquests camins que aguanta la vegetació i que es dibuixa paral·lel a la Carena del Pagès. Aquest és el camí de les Fogueroses. No agafeu el primer trencall que, altra cop a la dreta us puja cap a la carena, anant més endavant, un cop passada l'Agulla Mitjana i l'Agulla petita que té una creu a dalt,  trobeu marcat un camí - canal que us porta a la Roca Encavalcada. Un petit prodigi d'equilibri, un joc de roques, una mica de màgia. 
la Roca es veu perfectament, i s'hi pot pujar i veure des de dalt (com sempre la meva por als abismes impedeix millors vistes de la Roca). És una visita que val la pena. Fer-la a més comporta retornar al magnífic paratge de Les Fogueroses. El temps ens va regalar postals de Pirineu nevat i Montseny emblanquinat. Què més es pot demanar ?


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20 d’abril 2012

Ensambladores de tópicos




No pensar y actuar en consecuencia, esta parece ser la norma de algunos en estos tiempos graves.  Hay gente que  confunde pensar con ensamblar tópicos, esas ideas enlatadas que sirven para salir de cualquier atolladero de complejidad.  Los tópicos son muy a menudo apriorismos descontextualizados, aproximaciones simples por maniqueas. Otras veces son modas que parecen demiurgos, útiles para un barrido y un fregado.  Pero en general son recetas que  buscan carambolear unas con otras para cuadrar cualquier solución. Pensamiento precocinado.

Me da igual que los tópicos sean de derechas o de izquierdas, sean liberales o antisistema. Lo que cansa es la ilación dogmática , simple, que no deja espacio a la duda ni invita a la reflexión. Los tópicos son la hoja de ruta de aquellos que ni escriben ni inspiran sus discursos, son su refugio ante cualquier digresión, son la ortodoxia de los mediocres. Acumulan lugares comunes comprados en un todo a cien ideológico y  los concatenan para que parezcan un relato político, sindical o empresarial. El tópico es un plato que se sirve siempre con referencias internacionales, así el tópico parece más ilustrado, casi infalible.

El problema surge cuando los ensambladores de tópicos deben afrontar situaciones adversas y hacer pedagogía de la complejidad.  Los ensambladores de tópicos son perfectos para estructurar discursos sobre lo que la gente quiere escuchar. Son buenos administradores del “sí”. Son buenos tertulianos, gente que construye cualquier salida en 2 segundos que, basadas en sus tópicos, nunca fallarían. Son buenos organizando asambleas de ensambladores de tópicos en las que el tópico deviene consigna compartida. La dificultad es cuando deben gestionar el “no” y presentar soluciones solventes, aplicables, medibles. El problema de los ensambladores de tópicos es cuando la realidad les desmiente una y otra vez. Entonces aparecen desnudos,  no están acostumbrados a pensar, incapaces de buscar soluciones propias, de generar ideas y seleccionar entre ellas las que son verdaderas oportunidades.

Vivimos una situación para la que probablemente no estábamos preparados. Nuestras inercias de cohesión y bienestar se ven cuestionadas muy seriamente. En esta situación las recetas simples y unilaterales se estrellan ante un entorno muy complejo. Recetas simples tanto pueden ser, el pretender que la austeridad sea el motor económico, cómo proponer soluciones basadas en maniqueísmos del siglo XIX. Da igual. Estamos ante un momento nuevo y hay que implementar soluciones nuevas, pensadas. Es menos arriesgado innovar ( y no hay innovación sin riesgo) que refugiarnos en  tópicos que no funcionan porqué pertenecen a un mundo que dejó de existir, nos guste o no.  Nos toca cuestionar ortodoxias con la mente abierta y nos toca ir más allá de los tópicos gastados. Nos toca pensar por cuenta propia y actuar en consecuencia. 

(la imagen pertenece a una obra de Rembrandt)


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14 d’abril 2012

índice bursátil de emprendimiento



Esta semana que termina, supongo que por el hecho de estar focalizado profesionalmente a innovación y crecimiento, he vivido como un lujo el conocer hasta ocho nuevos proyectos empresariales. Proyectos bien distintos y de gente muy distinta, en momentos muy diversos. En todas estas presentaciones,  algunas formales otras más espontáneas, algunas de hasta media hora y  otras verdaderos elevators picht, he constatado que la capacidad de comunicación es clave. Aquellos proyectos que se entienden a la primera, quizás no sean los mejores pero tienen ganada la confianza inicial, transmiten mayor fluidez. En algunos de estos proyectos el producto es quién lo promueve porque lo que hacen es valorizar experiencias anteriores, en estos casos todo dependerá de que los potenciales clientes les vean como profesionales confiables y orientados a futuro. En otros proyectos se busca innovar en productos y servicios de forma más o menos diferencial, con clientes y propuestas de valor concretos. En todos los proyectos hay riesgo y eso es bueno. Todas los líderes de las nuevas empresas son distintos, algunos saben expresar más ilusión pero todos han transmitido mucho compromiso. Me ha inquietado aquellos que dejaban transpirar demasiada angustia por el éxito del proyecto. He preferido aquellos que tenían dudas, pero eran flexibles, a aquellos que pretendían que casi científicamente el proyecto no podía fallar.

Poder conocer estos proyectos no solamente es estimulante. Es  una magnífica forma de aprender. En  momentos tan complicados el actual, que haya una eclosión de emprendimiento es una señal de esperanza. ¿quizás deberíamos tener una índice bursátil de emprendimiento? Veo que en la red ya hay alguna iniciativa. Me gusta pensar que en este índice estaríamos en números verdes y subiendo.

(La imagen pertenece a una obra de Rembrandt)


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