14 de maig 2013

Las 10 capacidades de una organización innovadora




Por suerte la innovación se ha puesto de moda y como en todas las modas, una cosa es el ruido y otra los resultados. Hay organizaciones que hablan de innovación, otras que la abrazan esporádicamente y otras que intentan ser organizaciones innovadoras. ¿qué capacidades debería tener una organización innovadora? Se me antoja que algunas capacidad podrían ser:

1. Capacidad de desplegar la estrategia a través de la innovación. Focalizar los esfuerzos de innovación en aquello que es estratégico para la organización.

2. Usar la innovación para que el cambio externo no sea mucho más veloz que el cambio interno.

3. Fomentar una actitud de exploración de nuevas soluciones como base de la competitividad de las organizaciones, las unidades de negocio y de las personas.

4. Combinar bien la capacidad creativa para aportar nuevas ideas con la capacidad para llevarlas a la práctica ágilmente. Las ideas no caminan solas.

5. Desplegar una cultura en la que la innovación y el día a día no constituyan un trade off, al contrario,  las organizaciones innovadoras son las que saben introducir la innovación en una agenda cotidiana completamente saturada .

6. Aceptar el fracaso responsable como parte de la lógica innovadora. No penalizar el fracaso, solamente penalizar la incapacidad para aprender del fracaso.

7. Introducir el índice de vitalidad (% de ingresos y beneficios asociados a productos que hace 2 años no existían) como indicador clave del rendimiento de la organización.

8. Establecer lógicas de transversalidad y políticas anti – silo que fomenten la conexión lateral dentro y fuera de la organización.

9. Saber incorporar talento, ideas, propuestas externas para evitar el síndrome del “no inventado aquí” y entender la lógica de la open innovation como parte del sentido común innovador.

10. Evitar cualquier arrogancia, no refugiarse en éxitos pasados, entender que no hay adversario pequeño, basar la innovación en una humildad no impostada. Hacer del aprender el hilo conductor de la innovación.

(la imagen pertenece a una obra de Andrea Mantegna)