18 de maig 2013

Tendencias de futuro





Peter Drucker, el gran pensador del management del siglo XX, decía que la mejor forma de predecir el futuro es crearlo (The best way to predict the future is to create it ). La decisión de implicarse en la construcción del futuro no está reñida, al contrario, con preguntarnos qué tendencias anticipan este futuro.

Comparto con vosotros un material que utilizo habitualmente en talleres de discovery de innovación o en clase. Es una lista sobre tendencias hecha por un diletante de la prospectiva. Nada serio, pero útil para poner unos primeros interrogantes que los participantes en talleres o en clase completan a su criterio. Veréis que se mezclan tendencias a largo plazo con tendencias que ya están consolidándose. Es por tanto una lista para abrir boca y pensar.  Aquí tenéis esta síntesis de tendencias que me ha parecido serán relevantes para nuestro futuro con la esperanza de que a alguno os pueda resultar de utilidad.

Primera.  La revolución de la bioingeniería y la nanotecnología será equivalente o superior al impacto que ha causado en nuestras vidas la revolución de las Tecnologías de la información y la Comunicación (TIC).

Segunda. La Internet de les cosas es la nueva frontera de Internet combinada con el análisis útil de grandes volúmenes de información, el “big data”. La conexión de cosas “inteligentes” y el avance de la robótica permiten también imaginar un mundo con nuevas y potentísimas interacciones.

Tercera. La consolidación de la innovación y el emprendimiento como la capacidad diferencial y la base de la competitividad de les empresas.

Cuarta. La vinculación del desarrollo de un territorio a la masa crítica  de talento emprendedor que sea capaz de incorporar.

Quinta. El desarrollo de nuevas formas de producción asociadas a la impresión y el escaneado en 3D.  La posibilidad de que podamos copiar diseños sofisticados e imprimir en casa o en pequeños talleres permite aventurar cambios serios en las formas de producción.

Sexta. El reto de resolver la sostenibilidad a  partir de un nuevo paradigma basado en la sostenibilidad del medio, la gestión eficiente del agua como gran recurso escaso y las nuevas generaciones de energía limpia para enfrentar grandes desafíos colectivos como el cambio climático.


Séptima. Un nuevo mapa mundi, en el que los países dominantes de los siglos XIX y XX ya no ejercen el liderazgo y el papel de los nuevos territorios emergentes (Asia especialmente) y de los nuevos mercados – frontera devendrán clave  en el mapa de poder y de los conflictos a escala global.

Octava. La consolidación de nuevas clave de mercado basadas en la profundización de fenómenos como el actual SOLOMO, en el que el fenómeno de combinar la construcción de comunidades vertebradas por redes sociales, la geolocalización que permite una nueva gestión de la proximidad y el acceso desde una movilidad radical a cualquier producto o servicio determinan nuevos hábitos sociales con nuevas pautas de consumo asociadas.

Novena. Nuevas formas de acceso al conocimiento y el aprendizage (los MOOC son solamente el aperitivo de este cambio) y nuevas formas de trabajo que harán que en la vida de una persona haya etapas profesionales mucho más diversas de las que hemos conocido en el pasado. Uno fácilmente habrá sido en su trayecto laboral: profesional dependiente,  emprendedor, empresario y formas híbridas de entre estos modelos.

Décima. Hay consenso que el paradigma demográfico cambiará bruscamente y que el nivel de esperanza de vida aumentará bastante más allá de los cien años, lo que forzará a repensar los resortes de sostenibilidad de una sociedad no preparada para trayectorias biográficas tan dilatadas.

Lo determinante no es si estas u otras tendencias son las más decisivas para la prospectiva. Lo realmente importante es saber extraer conclusiones de las tendencias de futuro y tomar decisiones, aquí y ahora. Lo relevante es como construimos oportunidades a partir de estas tendencias y como aprendemos a combatir las amenazas que se ciñen sobre nuestros proyectos personales o colectivos. Regresemos  a Drucker. El futuro no es cosa de las tendencias, es cosa nuestra, de cada uno y de cada organización, de como somos capaces de construirlo inspirados en lo que creemos que vendrá. El futuro no consiste en leer un libro no escrito, consiste en ponerse a redactarlo. 

(la imagen es de una obra de Andra Mantegna)