22 d’octubre 2013

cuando los directivos no ascendieron gracias a la innovación




Muchos directivos ascendieron gracias a su capacidad de ejecución. Lo suyo fue desplegar más que explorar. Abrazan la innovación por convicción o porque toca pero cuando llega la hora de la verdad….. cuando el riesgo se conjuga en decisiones que aterrizan en su mesa o cuando deben dar ejemplo en introducir la innovación en medio de una agenda del día a día abarrotada…..entonces….

Los directivos, como la mayoría de profesionales, se sienten cómodos tomando decisiones en su área de seguridad, cruzando vectores que conocen y les permiten construir criterio sobre terreno conocido. La innovación es muy a menudo lo contrario. Y quién empieza, o quién ha crecido como directivo con prácticas profesionales solventes pero alejadas de la innovación y el emprendimiento, debe aprender a innovar y emprender con sus equipos, a gestionar riesgos y a procurar acertar o fracasar rápido y barato ( lo cual es fácil de recitar pero no tan fácil de concretar). Es probable que los miembros de sus equipos que han abrazado la lógica de la innovación y que esperan de sus directivos algo de lo qué aprender añoren tener jefes que hayan crecido en la innovación. En general, respetamos los jefes de los que aprendemos, esta regla rige también cuando innovamos. Por ello, es muy importante que los directivos desarrollen liderazgos innovadores, sepan asumir decisiones de riesgo y aprendan de los fracasos con sus equipos.  Pero los directivos que abrazan el discurso de la innovación pero no su práctica, que se miran el riesgo desde la barrera, pueden ser directivos responsables de innovación pero no serán líderes de innovación. Un factor clave de éxito para la innovación es la convicción. Sin autenticidad la innovación tiene pocas probabilidades. Necesitamos líderes innovadores auténticos.

(la imagen pertenece a una obra de Giovanni Bellini)