15 de desembre 2013

Innovación. Notas de un practitioner,




Notas prácticas, escritas a pie de proyecto, compartidas con números equipos de innovación, inspiradas en una larga serie de proyectos y encuentros con empresas de distintos países y culturas. Son apuntes de “practitioner” sobre disfunciones habituales en la gestión de la innovación.

10. Necesitamos líderes que no respondan a la innovación con un “wait and see”. Liderar la innovación significa conjugar el verbo arriesgar en primera persona.

9.  La tendencia natural de muchas business unit es asumir aquella innovación que se mueve en los márgenes del negocio existente. La apuesta por la incrementalidad en innovación es muy habitual. Pero el posicionamiento nuevo viene de la innovación radical,  que es difícil, supone mayor riesgo.

8. Creer que los “elevator picht” son un mecanismo por falta de tiempo para la comunicación. Son un proceso de síntesis radical para desnudar la aportación de valor en la máxima simplicidad.

7. Aplicar métricas de proyectos maduros consolidados en el mercado a proyectos innovadores que empiezan.  Lo que debería hacerse es comparar los nuevos proyectos con las ratios de los proyectos maduros cuando éstos empezaron (información que pocas veces tenemos a mano).

6.  Trabajar con una sola hipótesis de modelo de negocio. Trabajar con 5 o 6 alternativas es una muy buena sugerencia para acertar en una pieza clave de los proyectos de innovación.

5. Esperar al final del “Funnel” para hacer los prototipos. Avanzar en prototipos limitados pero que sirvan para interactuar con el cliente es fundamental.

4. Olvidar el benchmarking. Si queremos algo nuevo no empecemos por copiar buenas prácticas. Empecemos a conceptualizar con un papel en blanco. Si descubrimos el Pacífico pronto nos daremos cuenta.  El benchmarking lo dejamos para después.

3. No es recomendable mezclar la gobernanza del día a día con la de la innovación. Es un error frecuente poner en los órdenes del día habituales de los equipos de dirección un punto sobre proyectos de innovación. Necesitamos una gobernanza propia, al margen de la contingencia, para la innovación. Una gobernanza de innovación que sea autónoma pero aislada, con sponsors influyentes en las decisiones estratégicas.

2. No desesperarse si las primeras oleadas de ideación son mediocres. Para innovar hay que entrenar y la creatividad se entrena, también se entrena la disciplina de exploración para llevar los proyectos de innovación a la práctica. Las ideas y su capacidad de aplicación mejoran mucho si entrenamos.

1. innovar significa tensionar la organización hacia lo nuevo, sacarla de sus inercias. Si innovamos y no hay tensión es que guardamos la innovación para la periferia del negocio, que la excluimos del core business, con lo cual es fácil que seamos una de esas muchas empresas que les gusta hacer ruido con la innovación, que les gusta simular que innovan.

0.  El gran objetivo es crear una cultura innovadora, hacerla cotidiana. No se trata de innovar espasmódicamente, se trata de hacer que la innovación sea un vector incorporado a la cultura corporativa.

(La imagen pertenece a una imagen de Giovanni Bellini)