16 de gener 2015

Cosas que aprenderemos en 2015



Artículo publicado en Sintetia el 9 de enero de 2015


En 2015 aprenderemos cosas por sorpresa, otras por serendipia, otras por sistemática. Para cada uno será un año distinto en sus aprendizajes. La experiencia es el gran motor de nuestros aprendizajes profesionales y ésta es individual e intransferible.  A pesar de ello,  podemos intuir cosas que aprenderemos en nuestro mundo del management. Aquí aventuro algunas tendencias con las que creo nos toparemos y nos retaremos a aprender.

1. La empresa como factoría de oportunidades. Aprenderemos a mirar las empresas distinto. Empresas como cadenas de crear y concretar oportunidades, más o menos alejadas de sus productos y servicios inerciales, de acuerdo con sus estrategias y sus posicionamientos. Aprenderemos a compaginar las oportunidades nacidas de la trayectoria con oportunidades creadas desde una sistemática de innovación. Aprenderemos a definir oleadas de nuevos negocios,  tendremos más experiencias de emprendimiento corporativo y aprenderemos a manejar mejor el emprendimiento dentro de la empresa.

2.  Dialogar con los motores de análisis para gestionar la complejidad. Aprenderemos algo de cómo manejar la complejidad nacida del aluvión de datos masivos y de la aceleración de los cambios de contextos. Con las habilidades directivas habituales ya no será suficiente. Deberemos aprender a dialogar con las máquinas de análisis y saber construir síntesis estratégicas y operativas con gran agilidad. Deberemos aprender a superar la parálisis por análisis y enfrentar seriamente el Big Data en nuestras rutinas de toma de decisiones.

3.  Desburocratización radical. Deberemos aprender a cambiar con gran fluidez. Las estructuras pesadas, las culturas escleróticas, los procesos barrocos y las lentitudes de la dimensión, son grandes enemigos de la gestión del cambio. Adaptarse ágilmente al cambio sin dramas deviene la continuidad natural del management contemporáneo. Aprenderemos de lo Lean, un año más.

4.  Gobernanza en transparencia. No es lo mismo gestionar las empresas desde un escaparate que protegido por muros y puertas de despacho. La transparencia no permite medias tintas con la autenticidad. La principal característica de nuestros líderes será visión y capacidad de servicio auténtico. Deberemos aprender nuevas gobernanzas menos opacas, menos pusilánimes y a practicar liderazgos básicamente auténticos, con sus errores y aciertos, pero auténticos.


5. Innovación y cortoplacismo. Hemos aprendido que solamente innovan los que se sienten concernidos realmente por el futuro. Sienten esa responsabilidad y la hacen compatible con la frescura que exige la innovación. Pero además deberemos aprender a crear innovaciones que superen el cortoplacismo. Aprender a definir esas innovaciones que crean mercados, como dice Christensen. Esas innovaciones cuyos resultados se cuentan por años más que por meses, pero esas innovaciones que cambian las empresas, y a veces, la vida de la gente.


6. Estrategia sin planificación. Nos cuesta mucho aprender estrategia sin planificación. Es nuestro reto. Estrategias que aporten visión, alineación, compromiso. Estrategias que se mantienen paralelas a los cambios del contexto, ágiles,  más de prueba – error que de prospectivas infalibles. Estrategias que fluyan más que planes estratégicos que nacen obsoletos porqué el mundo cambia más rápido que nuestra capacidad de planificar.


7. Innovación social más allá de valor compartido. Las empresas son comunidades dentro de la comunidad, eso lo expresó mejor que nadie Peter Drucker. Soy de los que pienso que la innovación social va un paso más allá del valor compartido ,y por descontado, que de la RSC. La innovación social es una nueva sistemática para crear soluciones a problemas sociales desde las empresas, sin dejar de sostener un modelo de negocio sostenible. De innovación social deberemos aprender mucho, será uno de los grandes temas de 2015.

8. Innovación pública o cómo aplicarse el cuento. No hay ecosistema de innovación que pueda ofrecer resultados si la administración,  una de sus partes fundamentales, no se aplica a ella misma la innovación. Por suerte, las cosas han empezado a cambiar pero todavía hay mucho más discurso que realidad. Deberemos aprender a cómo compatibilizar riesgo y gestión pública, lo cual no es para nada fácil. Deberemos mejorar eso del estado emprendedor del que habla la Mazzucato.  Las burocracias públicas nacieron para lo previsible, no para la innovación, pero ahora necesitamos emprendedores en la administración más que burócratas anquilosados.

9. Construir perímetros de talento. Aprender a crear perímetros dónde impere la lógica meritocrática. Defender espacios libres de enchufismo y de mediocridad.  Crear recintos con gran  atractivo para atraer relaciones con otros players, de otras empresas, de la universidad, de centros tecnológicos y de investigación, de start up, de pymes consolidadas, de emprendedores. Lo más importante siempre es que en una organización los mediocres no controlen el sistema de contratación.

10. Focalizarnos en crecer. Aprender a crecer. Necesitamos aprender a tener y a ser más scale up que start up. Entender la combinación entre innovación y crecimiento en un mundo dónde los negocios pocas veces tienen más frontera que nuestras capacidades y nuestra mentalidad.

10 + 1. Aprender a Desaprender. En nuestro mundo, aprender es también desaprender. En 2015 deberemos desaprender mucho.  A menudo tenemos sistemáticas de formación pero debemos aprender a tener sistemáticas de desaprender, es decir, de cómo superar paradigmas que en el pasado nos han funcionado pero que los nuevos contextos tecnológicos, sociales o de mercado, hacen obsoletos. En 2015 también nos costará más desaprender que aprender, es mucho más difícil.

Por descontado, aprenderemos mucho más que todo esto, cosas que están en la agenda y cosas que serán radicalmente nuevas. Pero mientras aprendamos tendremos la sensación de crecer un poco, de estar vivos, de tener y compartir propósitos.


A todos los amigos que compartís este blog os deseo un gran 2015. 

( La imagen pertenece a una obra de Pinturicchio)